El Pan de Cada Día

Semana del 6 al 12 de enero

Ciclo A


EL BAUTISMO DEL SEÑOR:

Is 42,1-4,6-7
Sal 28,1-3.9-10
Hch 10,34-38
Mt 3,13-17


"Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto"



1º DIA
El Bautismo de Jesús es otra Epifanía, pero ya no son los ángeles los
que presentan a Jesús, sino que es el mismo Dios que presenta a su Hijo
predilecto.
Es una fiesta que celebra la Familia Trinitaria: Padre, Espíritu Santo y
el protagonista: el Hijo. Los invitados son los presentes en la cola de
los pecadores . Jesús ya no es un bebé, tras una vida oculta pero
fructífera en la que ha ido formándose y asumiendo su responsabilidad,
ahora hace sus propias opciones y sigue la dinámica divina de
ocultamiento y abajamiento, esta vez mezclándose entre los pecadores.
Entra en el agua cargando con el pecado del mundo.
Si antes había descendido de los cielos, tomando nuestra humanidad, ahora
sigue descendiendo aún más, hasta el fango del Jordán cargando con el
pesado y sucio fardo de nuestro pecado: el pecado del mundo.
A pesar de que hay mucho pecado en el mundo, Jesús sigue lavándolo y
cargando con él. Porque más fuerte que el pecado es el amor
misericordioso de Dios . El valor infinito, no del agua del Jordán, sino
de la sangre del Cordero de Dios clavado en la Cruz, borra todos los
pecados .
Gracias, Señor, por invitarme al "bautizo", como pecador que soy para
que tú me regeneres y me limpies, y pueda también pasar por este mundo
haciendo el bien, como dice S. Pablo. No tengo otra forma de agradecerte
el que tú digas de mí: "Este es mi hijo, el amado…".

2º DIA
Se abrió el cielo y sobrevino una enorme tormenta, pero una tormenta de
gracia: la voz del Padre, que como cualquier Padre cuando está orgulloso
de su hijo, no puede callar y truena para que lo oiga toda la humanidad:
¡Es mi Hijo!
¡Qué alegría cuando también nosotros nos sumergimos en el torrente de
tu misericordia, Padre, y nos dices: "Tú eres mi hijo", (Sal 2,7). Y lo
más grande es que lo dices con verdadero orgullo, a pesar de nuestra
fragilidad y nuestras infidelidades tan repetidas.
El Hijo también habla con su humildad que le es propia: el deseo de
cumplir la voluntad de Dios. Es como las pequeñas gotas antes de venir el
torrente.
Auméntanos, Señor, la fe para poder tener esa confianza paterno-filial
que nos haga estar siempre sedientos y atentos a tu palabra con el ánimo
de cumplirla , porque sabemos que lo que tú quieres para nosotros es lo
mejor aunque nosotros no lo comprendamos.
Ahora viene el aguacero de la gracia del Espíritu Santo que empapa a
Jesús, lo penetra, con su fuerza, su amor, que como un nuevo
Pentecostés, lo dinamiza para su misión: sacar de la mazmorra a los que
habitan en tinieblas.
Nosotros también tenemos ese mismo Espíritu, el que dio la fuerza a
Jesús, no otro; y quiere operar en nosotros como lo hizo en él. ¿Qué
hago yo? ¿Me pongo el paraguas del miedo para no mojarme en el torrente
de su gracia?

3º DIA
"El Bautismo es la fuente de la vida nueva en Cristo, de la cual brota
toda la vida cristiana" (CIC 1255). El bautizado pasa a formar parte del
cuerpo de Cristo y por tanto, participamos de su mismo destino . No
podemos vivir como miembros aislados o como sarmientos desgajados del
tronco, porque no tenemos vida propia . Como los miembros del cuerpo,
estamos vinculados unos a otros, nos necesitamos, y todos, absolutamente
todos, tenemos algo propio que aportar, nadie sobra en el cuerpo de
Cristo. Todo miembro está ubicado en un lugar del cuerpo que otro miembro
no lo está, por lo que es imprescindible para los demás. Por
insignificante que sea puede dar luz a otros, y por él Dios nos puede
hablar .
Cristo Cabeza nos grita para que calmemos su sed salvando las mortales
hemorragias de amor que agrietan y desangran su Cuerpo. El confía en
nosotros poniendo su destino en nuestras manos .
Tú, Señor, nos invitas a que no nos quedemos mirándonos unos a otros
viendo nuestras diferencias porque esto podría ser causa de envidias,
orgullos y separaciones. Nos haces ver que cada miembro de tu cuerpo es
diferente, pero necesario, siendo las diferencias en función del bien
común y para la unidad de todos . Cuando mi hermano está herido,
también tú estás herido, si mi hermano está en el olvido, yo no te
tengo presente; he perdido el horizonte de mi identidad.

4º DIA
¿Dónde has estado, Jesús, desde que te dejé en Belén? ¿Qué has
hecho y cómo ha sido tu vida durante estos 30 años? Algo muy grande
tiene que haber ocurrido para que siendo Dios, aparecieras en tu vida
pública en una cola de pecadores que se quieren purificar. ¿De qué
querías purificarte?, o ¿es que querías purificar las aguas con tu
presencia? Algo muy grande tiene que haber ocurrido para que el Padre se
sintiera tan "orgulloso" de ti diciendo: "....en ti me complazco".
En ti me complazco porque abrazaste a todos ellos: leprosos, enfermos,
sidosos, locos, tipos despreciables.... Los besaste y quedaron curados,
pero tú quedaste contagiado, pagando por ello en la cruz.
No quisiste hacerlo desde fuera sin tú mancharte, sino que asumiste
nuestra miseria, haciéndote miserable y así hacernos renacer a una vida
nueva, a la cual renacemos por medio del Bautismo. ¿Cómo te pagaré el
que nos rasgaras los cielos para poder entrar el hombre en él? Todo sin
grandes ruidos y sin desechar al hombre, así tal como somos: sin romper
la caña cascada ni apagar la mecha que se extingue, con ternura, bondad,
amor, misericordia, acariciándonos como una madre acaricia a su niño
enfermo y débil, con ese sentimiento que tienen los padres antes el hijo
que está muy enfermo: "¡Si yo pudiera dar mi vida por ti!". Si tú
la diste por mí, ¡qué menos que darte mi mano para que los demás te
conozcan!

5º DIA
¡Cuántas veces te pedimos el poder estar sentados a tu lado en la
gloria! Y tú nos invitas a ser bautizados con tu bautismo . El cristiano,
como hijo de Dios, es llamado a ser sacramento de Cristo, y con él y por
él, ser sacramento de Dios, de la Trinidad, presente en nosotros. No cabe
mayor prueba de amor, distinción y honor por parte de Dios para el hombre
que esta llamada a ser su sacramento.
El bautizado es llamado a continuar la misión de Cristo con su misma
riqueza, poder y responsabilidad. Así, en distintas ocasiones, lo había
anunciado Jesús a sus discípulos con el máximo interés de que fueran
su relevo al vivo en su carne y sangre, con sus mismos poderes, efectos y
eficacia . El Padre no espera menos de nosotros que lo que esperaba de
Jesús.
¡Cuánto me gustaría vivir este proyecto de ser otro Cristo! Echar por
la borda todos los antiproyectos que yo me hago y que lo único que me
aportan es dejarme con más sed.
En realidad este acta de sucesión, de relevo del mismo Jesús por el
discípulo que le sigue más de cerca, en su mayor prueba de amor, junto a
la cruz, se selló con sangre, en presencia, y con la ayuda y compañía,
siempre fiel, de María, nuestra Mamá . Ella continuará su maternidad
divina, como Madre de la Iglesia y de todo el Cuerpo de Cristo. Ella
engendra, forma, educa y acompaña por los mismos pasos de Jesús, a los
dispuestos a seguirle hasta las mayores pruebas y extremos de amor.

6º DIA
"Dios no hace distinción de personas" A Pedro le costó también
comprender cómo en el corazón de Dios todos tenemos cobijo.
¡Cuántas ideas nos tienes que arrancar de nuestra forma de pensar, Señor!
Nosotros hacemos acepción de personas y las juzgamos por las apariencias
y por su D.N.I. religioso; sin embargo Dios no hace distinción de
personas.
Nosotros decimos: "Este no tiene remedio", "éste es un ateo
empedernido", "éste es un fundamentalista", "éste no es
cristiano", etc. Nosotros queremos cortar las alas al Espíritu Santo
que vuela y se posa donde quiere .
Dios no da a nadie por perdido. Lo que nosotros desechamos como inútil,
él lo acoge, lo recicla y convierte en su imagen, si él se deja, como a
Saulo, perseguidor de Cristo en S. Pablo, perseguido por Cristo .
Tu poder se manifiesta en que desde cualquier situación negativa, tú
obtienes provecho para nosotros. Te damos gracias porque a S. Pablo le
sugeriste la predicación a los gentiles, ante el rechazo de tu palabra
entre los de tu pueblo.
Gracias, Señor, porque hoy, si cada uno de nosotros somos cristianos y te
podemos llamar Papá, es porque tus siervos, como Pedro y Pablo,
entendieron que tus planes y tus caminos son mucho más grandes que sus
propios planes y eficacias humanas.

7º DIA
"Conviene que cumplamos todo lo que Dios quiere". Estas son las
primeras palabras que salen por boca de Jesús en el evangelio de Mateo.
Esto fue el resultado de los 30 años de vida oculta de Jesús antes de
iniciar su vida pública. Hacer la voluntad de Dios: Haciéndose suyas
las palabras del salmo 40,8 "Aquí vengo, oh Dios para hacer tu
voluntad" .
Esta es la lucha interna que el hombre tiene durante toda su vida, como le
pasaba a Pablo . Tendemos a entrar por la puerta ancha y no por la
estrecha, buscamos lo primeros puestos y nos gusta más que nos sirvan que
servir. Preferimos sustituir la caña cascada por algo más sólido,
encenderíamos un buen foco que conservar la mecha que se extingue.
El Espíritu de Dios está en nosotros indicándonos el camino, pero no es
fácil discernir entre las insinuaciones del Espíritu y las de nuestro
propio espíritu: las de nuestro "ego". Estas responden a nuestros
egoísmos, las cuales tendrán un gran peso ya que encontraremos
justificaciones para actuar según nuestros intereses.
En la fragua de la oración, al contacto con el fuego ardiente del amor
de Dios, la persona, como la chatarra, va dejando toda la escoria del
egoísmo, orgullo, soberbia, etc., y se va transformando en una brasa que
se moldea en aquello que el Artista quiere: hacer de lo humano, divino; y
del hijo pecador de Adán, un hijo de Dios y hermano de todos los hombres.