31ª ORDINARIO
Sab 11,23-12,2
Sal 144,1-2.8-11.13-14
Ts 1,11-2,2
Lc 19,1-10
“El Hijo del Hombre ha venido a buscar y salvar lo que estaba
perdido”
1ºDIA
El mundo está hecho para la vida, porque Dios es amigo de la vida. El libro de la Sabiduría nos habla
del optimismo de un mundo hecho por Dios para la vida. Esto contrasta fuertemente con la realidad que
vivimos en la actualidad, donde parece que se vive, según palabras de algunos autores, la cultura de la
muerte: violencia, terrorismo, guerras, abortos.
Dios todo lo hizo bien 1
porque es un proyecto que nace del amor de Dios, pero es la libertad del
hombre la que se empeña en vivir fuera de este proyecto y lo conduce a la muerte. No obstante, la
misericordia y el amor de Dios son más grandes que el pecado del hombre y, al final, la victoria es de
nuestro Dios. Pero no una victoria desde el poder de Dios, que es a lo que nosotros recurriríamos, sino
desde el amor. Es un arma lenta pero más poderosa. “El amor es más fuerte que la muerte” ,
2
ya que el
amor es la única fuerza capaz de transformar un enemigo en amigo, como decía M. Luther King.
Gracias, Señor, porque tú nos corriges, cuando caemos o nos desviamos de nuestro proyecto, con
benevolencia y con misericordia. Que aprendamos tu lección para que así podamos también corregir y
perdonar a los que nos ofenden. De esta suerte podremos todos decirte Padrenuestro, y afrontar el reto
de transformar el mundo por medio del amor.
1
Gn 1,3-4.9-12: “Dijo Dios: «Haya luz», y hubo luz …Vio Dios que la luz estaba bien… Dijo Dios: «Acumúlense las
aguas de por debajo del firmamento en un solo conjunto, y déjese ver lo seco»; y así fue…; y vio Dios que estaba
bien…Dijo Dios: «Produzca la tierra vegetación; y vio Dios que estaban bien…”
2
Cant 8,6-7: “Es fuerte el amor como la Muerte, … Grandes aguas no pueden apagar el amor,… ni los ríos anegarlo. Si
alguien ofreciera todos los haberes de su casa por el amor, se granjearía desprecio”. 2º DIA
Si la semana pasada uno de los protagonistas era un publicano, hoy es un jefe de publicanos y rico. Es
decir, el prototipo más opuesto al Evangelio. Ello es un verdadero reto para Jesús, porque Dios existe
para todos los hombre: justos y pecadores, pobres y ricos.
Lucas nos habla de tres ricos: Epulón (cf. Lc 16,19ss) que solamente era rico, el joven rico (cf. Lc
18,23ss) apegado a las riquezas y Zaqueo, que era un caso perdido y podrido porque sus riquezas venían
de colaborar con los opresores romanos expoliando a su propio pueblo. Pero Jesús vino a salvar a los
perdidos y a curar a los enfermos.
Jesús sabe que Zaqueo, como cada uno de nosotros, tiene el “germen” de Dios. En el corazón hay una
semilla para el amor. También hay una insatisfacción, a pesar de no faltarnos de nada, que nos hace
buscar consciente o inconscientemente al Amor.
¿Hago todo lo posible para poder ver a Jesús? ¿Verdaderamente quiero contemplarlo, o quizás evito el
encuentro con él? ¿Prefiero verlo sin que él me vea, o prefiero verlo de lejos? (J. Pablo II).
Ciertamente, Señor, tengo que confesarte que muchas veces me pasa como al que se pone al sol, lo
suficientemente lejos para disfrutar de su calorcillo, pero no muy cerca para no quemarse. Acercarnos a ti
es abrasarnos, es ponernos en la verdad que nos duele, y levantarnos de nuestras comodidades que nos
inmovilizan.
3º DIA
Zaqueo, a pesar de sus dificultades para ver a Jesús, tenía motivaciones para vencerlas, sin importarle
lo que pensaran los demás. El que era un personaje conocido y con “rango”, se abrió paso a empujones y
se encaramó en una higuera como un chiquillo. ¿Cuáles son las dificultades que tengo para ir al
encuentro de una experiencia de Jesús en un retiro, o en un rato de oración? ¿Me falta tiempo? ¿Tengo
cosas más importantes?
A nosotros nos importa mucho “el qué dirán” de los demás, cuando decidimos ir a una eucaristía, a un
retiro espiritual o a cualquier otro encuentro con Jesús. El cristiano está llamado a dar testimonio de su fe
ante todos los hombres, ¿O es que no vemos que los valores del Evangelio son los que verdaderamente
el mundo necesita?
Gracias, Jesús, por tu ejemplo, al no importarte mucho las críticas y las murmuraciones de los demás,
acusándote de hospedarte en casa de un pecador. ¿Cómo te iban a importar si diste la vida por cada uno
de nosotros, pecadores?
Jesús captó una pequeña apertura en el corazón de Zaqueo y empujó la puerta para invitarse. También
quiere de nosotros esa pequeña disponibilidad para llamarnos por nuestro nombre e invitarse a entrar.
No te escondas, déjate ver por Jesús. Cuando verdaderamente se quiere algo, se vencen todas las
dificultades. El Amor salta los montes como un cervatillo, y nada se le pone por delante 3
.
4º DIA
Jesús nos llama por nuestro nombre, como a un amigo y tiene la confianza de invitarse a sí mismo a
nuestra “casa”. Es tanta su cercanía que ¿quién le dice que no? Las delicias de Dios consisten en morar
en el corazón de cada hombre 4
. Y esto lo hace a través de su Espíritu que se une al nuestro, ya que
nuestro cuerpo es lo que más le agrada 5
. San Agustín decía que Dios nos envió al Espíritu Santo para
que nos llene de su Amor.
Nunca podremos meditar suficientemente la grandeza que supone el que Dios tenga su casa entre
nosotros. ¡Es asombroso! ¿Cómo es posible? 6
El quiere que seamos sus sagrarios ambulantes para
acercarnos a otros zaqueos.
Saturados por tan inmenso don divino, no cabe ya otro proceder en relación con los demás, que
expresarlo con los mejores gestos de un amor humano palpable y creíble. Un amor que realmente genere
santidad y dicha, y contribuya a vivir y convivir como en auténtica familia de hijos de Dios. Nuestras obras
revelarán la presencia viva y amorosa de la Trinidad, con la que convivimos entrañablemente, y
tendremos un lugar de adoración en espíritu y en verdad 7
.
Nuestra misión nos impulsará a anunciar a cada persona que Dios llama por su nombre para que se
baje de la higuera, y abra su corazón a quien quiere llenárselo de aquello que vale más que todas las
riquezas. Hoy nos llama por nuestro nombre.
3
Cnt 2,8-9: “¡La voz de mi amado! Helo aquí que ya viene, saltando por los montes, brincando por los collados.
Semejante es mi amado a una gacela, o un joven cervatillo. Vedle ya que se para detrás de nuestra cerca, mira por las
ventanas, atisba por las rejas”.
4
Prv 8,31: “Mis delicias están con los hijos de los hombres”.
5
1Co 6,19: “¿No sabéis que vuestro cuerpo es santuario del Espíritu Santo, que está en vosotros y habéis recibido de
Dios?”
6
1 R 8,27: “Dijo Salomón ¿Es que verdaderamente habitará Dios con los hombres sobre la tierra? Si los cielos y los
cielos de los cielos no pueden contenerte, ¡cuánto menos esta Casa que yo te he construido (el templo de Jerusalén)!”
7
Jn 4,23-24: “Pero llega la hora (ya estamos en ella) en que los adoradores verdaderos adorarán al Padre en espíritu y
en verdad, porque así quiere el Padre que sean los que le adoren. Dios es espíritu, y los que adoran, deben adorar en
espíritu y verdad.»”