El Pan de Cada Día

Semana del 9 al 15 de diciembre

Ciclo A

3ª ADVIENTO:

Is 35,1-6.10
Sal 1457-10
Stg 5, 7-10
Mt 11,2-11



"Vendrán a Sión con cánticos: en cabeza, alegría perpetua;
siguiéndolos, gozo y alegría"


1º DÍA
El profeta Isaías nos canta cómo en la esperanza se gesta un nuevo
amanecer. Es Gaudete, es alegría porque delante está la vida: El mismo
Dios viene en persona.
Este estallido de gozo que llega a nuestros oídos, remueve y sacude
nuestra habitual permanencia en la apatía, la indolencia, el desánimo y
la tristeza en que transcurrimos muchas horas, días, semanas y años de
nuestra vida.
Gracias, Señor, porque con tu presencia se desvanece toda tristeza. Tu
venida transforma el blanco, negro y gris de nuestra existencia en un
universo de colores, en un arco iris de alegría, esperanza, fortaleza,
paciencia, ánimo y dinamismo que nos impulsa a convertirnos en
mensajeros, portadores de buenas noticias.
Cuando no hacemos nuestros deseos de un "futuro contigo", Señor, más
que vivir, vegetamos; y más que esperar, deploramos y lamentamos la
tragedia de un mundo gris que se nos muere, inmersos en el humo de un sin
fin de malas noticias, que contaminan nuestros ambientes, enrarecen el
aire que respiramos, y empañan el cristalino de nuestros ojos con el vaho
de la desesperanza.
Es tiempo de preparar nuestro corazón para el encuentro con la inmensa
alegría del que, en la espera, pregusta y saborea ya, la venida del
amigo, del amado, que llena de luz y sentido nuestro horizonte . ¡Feliz
el que no se sienta defraudado por mí!
2º DÍA
Para la mayoría, Señor, la vida es un desierto, un lugar árido,
inhóspito, infecundo y estéril, en el que nuestros días, aburridos y
fastidiosos transcurren sin la amistad de alguien que siembre en él
semillas de esperanza.
Permite que mi desierto florezca al calor de tus promesas. Que sea el
desierto, ese lugar de amistad, al que tú me quieres llevar para habitar
contigo y en donde me deje seducir y cautivar por ti .
Que florezca, en mi desierto, la alegría de convivir con el que puede
restaurarme, saciarme del pan de Vida y hacer de mí una persona fuerte,
recia, firme, austera, alma de un solo amor, que en nada se parezca a una
caña agitada por el viento.
Florece el desierto cuando crece el conocimiento de ti y tu amistad. Tú
eres el amigo que queremos en todo tiempo, al que no queremos cambiar por
nada en el mundo.
El amigo fiel es seguro refugio, el que lo encuentra, ha encontrado un
tesoro. A nosotros nos llamas amigos, y tu amistad nos llena de una
inmensa alegría .
Está llena de sol la vida del que encuentra al Amigo. ¡Qué distinta es
la vida contigo o sin ti! ¿Qué pedirte, Señor? Habitar en tus atrios,
morar en tu hogar, saborear tu presencia eternamente. Y así mi vida será
huerto fecundo de frutos de esperanza de los que coman todos aquellos con
los que comparto mi vida.
3º DÍA
Son muchos los que empiezan un proyecto, pocos los que siguen, y menos
aún los que llegan hasta el final. Nos encanta empezar, somos amigos de
novedades, pero muchos desistimos, cuando se trata de ejercitar la
paciencia, de aguardar con esperanza. Por eso vale más el paciente que el
héroe . No sabemos concedernos el tiempo que exige el proceso de conocer
al amigo y de ir estrechando, día a día, pacientemente, los fuertes
lazos de la amistad que nace del diálogo y del trato, como el labrador
aguarda el fruto valioso.
Enséñame, Señor, a vivir cada día un poco más cerca de ti y a
ejercitarme en la paciencia, para cumplir tu voluntad, para vivir una vida
de armonía fraterna. Dame esa paciencia, que me acerca cada día un poco
más a ti y que es el campo de cultivo de una inquebrantable amistad, en
una continua oración.
Enséñame, también, a ser paciente con los demás, a respetar su tiempo,
no queriendo hacer madurar el fruto antes de su tiempo a base de
manipularlo y apretujarlo. ¿Cómo puedo exigir al otro lo que tú no me
has exigido a mí? ¡Cuánta paciencia has tenido conmigo, llamando a la
puerta de mi corazón, no forzando la puerta! ¿Por qué llamo con tanta
impaciencia a las puertas del corazón de mis hijos, amigos, cónyuge? Te
pido que por ellos sea yo una persona-Adviento de alegría, esperanza,
paciencia y fortaleza.

4º DÍA
Algo de lo que somos suficientemente conscientes, Señor, es de nuestra
vocación a ir delante de ti, preparándote el camino y disponiendo
nuestros corazones y el los demás, para tu venida. Tú, que mandaste a
profetas y a discípulos delante de ti, hoy nos envías a nosotros . No
hay misión más alta que la de ser tu precursor, ir delante de ti,
abriendo caminos en el desierto y disponiendo a los demás a acogerte, con
la intensa alegría del amigo del novio .
Me llamas a ser testigo de que tú eres la fuente de la felicidad. ¡Qué
reducido es el número de mis hermanos que saben que están creados para
ser felices! Sólo quien no ora y desconoce la voluntad de Dios se puede
mantener impasible, inmóvil y ciego al dolor del mundo y a su sed de ti y
de felicidad verdadera.
Se acerca la Navidad: la Palabra se hace carne. Nosotros necesitamos
también encarnar la palabra de Dios: Es en la oración que crece la
certeza de que el Señor es la razón de nuestra esperanza . En el
coloquio íntimo y amoroso con él nos irá sugiriendo la palabra y el
gesto oportuno hacia el hermano ciego o sordo o inválido.... para que
llegue a la alegría y el gozo de su liberación.
"De los evangelizadores, el mundo exige que le hablen de un Dios a quien
ellos conocen y tratan familiarmente como si estuvieran viendo al
invisible" (E.N. 76).

5º DÍA
Es incompatible la esperanza del Adviento con la falta de energía, con la
debilidad, con la pasividad. ¡Que me encuentre comprometido con la venida
del Esperado, trabajando por su Reino, con toda la pasión de mi vida!
La fe, la esperanza y el amor que acompaña nuestra intensa espera,
Señor, desafía toda tristeza y se manifiesta en expresa y contagiosa
fortaleza, que estalla en un irrefrenable gozo. El desierto y el yermo se
regocijarán.
Lléname de fortaleza, Señor, cuando no todo va bien, ante todo, en las
pruebas. Que esté feliz de ser fuerte, como los discípulos , que siga
exultando de gozo en las dificultades que surgen inevitablemente cuando
más me comprometo con la tarea de anunciar la felicidad del que te
encuentra.
El Adviento se puede vivir con tal intensidad, que se puede llegar a
convertir en persona-Adviento. Vivir con tal fuerza la espiritualidad de
la esperanza, que llegas a ser Adviento palpitante. Ser Adviento es vivir
en y para la espera del encuentro con el Señor. Irradiar la fortaleza y
la alegría del que espera. El mundo de hoy necesita profetas de
esperanza, necesita precursores del Mesías. Cada cristiano lo es por el
Bautismo.
A la vista de la situación real del mundo y oyendo el clamor de los
miembros de Cristo, nuestros hermanos, nos sentimos cogidos
exhaustivamente por la urgencia de la misión.

6º DÍA
¿Cómo identificarte a ti como el Esperado? Sólo por los vínculos de
una entrañable amistad que tú, Señor, vas creando con nosotros . Sólo
por las obras con las que vas liberándonos, con las que permites que te
veamos, escuchemos y sigamos, podamos dar testimonio de que nuestra
liberación es una prueba patente de tu presencia, de tu cercanía, de tu
llegada.
Isaías hablaba en futuro de una manifestación gloriosa del Señor. Juan,
desde la cárcel, esperaba signos de "poder": el que maneja el hacha
que corta la raíz del árbol o el bieldo que separa la paja para
quemarla. Pero el "carnet de identidad" que da Jesús no es de
palabras, sino de hechos liberadores de las miserias del hombre. No libera
con el poder del Todopoderoso, sino con el amor del que es
Todomisericordioso.
¡Cuánto me cuesta, Señor, aprender tu pedagogía! Yo, como Isaías y
como Juan, muchas veces espero de ti la solución de los problemas del
mundo a base de tu "poder", y así lo quiero hacer yo también con los
demás. Dame la alegría de tu presencia que vienes en persona (1ª
lectura.), la virtud de tu paciencia infinita (2ª lectura.) y tus
entrañas de misericordia (Evangelio). Que ellas sean las señas de mi
"carnet de identidad" de cristiano. María, la primera, que mediante
la atenta escucha a la palabra de Dios y la obediencia a su planes, supo
hacer carne la Palabra, nos guía y enseña también a decir a nuestro
Padre: "Hágase en mí según tu voluntad".

7º DÍA
Comparemos lo que ven y oyen nuestros hermanos en sus ambientes concretos,
por la radio, por la televisión, cuando caminan por la calle, por los
anuncios... con lo que veían y oían los discípulos de Jesús.
Tal vez, por doquier vemos: ciegos, sordos, mudos, paralíticos,
leprosos... Nos vamos acostumbrando a verlo como "normal", y pasamos
por alto de forma inadvertida la situación de nuestra Humanidad, y a no
proponer cambios radicales, capaces de dar sentido y esperanza a la
humanidad. Vamos siendo cristianos inactivos, como volcanes apagados,
gentes incapaces de transformar el mal en bien. Los cristianos tenemos el
derecho y el deber de ser precursores de un Reino que es posible en este
mundo gris, porque la liberación y la salvación es del Señor que viene
en persona. Pero... necesita de nuestros pies de mensajeros, nuestra voz
para anunciar el Evangelio, y nuestras manos de samaritanos .
Que envuelvas mi debilidad y mi barro con tus manos poderosas, Señor.
Nada te puedo ofrecer, sino el vacío de mis manos y mi corazón para que
tú lo llenes y conformes a tu imagen y semejanza. Quiero ser Adviento
para todos los que tú pones en mi camino, así pues, fortaléceme con tu
poder, pues contigo todo lo puedo.
Aliméntame con tu Cuerpo para que yo sea tu cuerpo. Dame a beber tu
Sangre para que yo te entregue la mía.