El Pan de Cada Día

Semana del 20 al 26 de enero

Ciclo A


3º ORDINARIO

Is 9,1-4
Sal 26,2.4.13-14
1Co 1,10-17.17
Mt 4,12-23

"Convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos"


1º DÍA
Cuando empieza Jesús a predicar parece el eco de Juan, pues también nos
habla de conversión y de la llegada del Reino de Dios . Pero lo hace de
una manera muy distinta, sin amenazas y sin voces. Jesús lo hace con
autoridad, sin imposiciones, sino seduciendo. Hablaba de amor, de
consuelo, de perdón, de libertad. Su palabra era palabra viva que brotaba
de muy dentro y encendía el corazón, y sus gestos acompañaban a su
palabra: curaba, expulsaba demonios, etc.
Se inicia el diálogo de Dios al mundo de forma directa: sin profetas ni
intermediarios. Y no se hace desde el Templo ni desde la ciudad sagrada de
Jerusalén, sino que empieza en la Galilea de los "gentiles", en una
región marginada, ante gente despreciada por su poca religiosidad que
habitaba en tinieblas. Pero se convirtió en el rincón más iluminado y
hermoso del mundo y desde ahí se irradió la luz de Cristo.
Tu hogar, tu familia ¿están en tinieblas?, ¿te parece un lugar poco
sagrado para hablar de Dios? Déjate guiar por su palabra viva y se podrá
convertir en un lugar muy hermoso, en un campo primaveral en el que puedan
apuntar frutos de amor y comunión. El Reino de Dios se puede asomar a tu
casa a tus ambientes y convertirse en lugar desde donde se irradie la luz
de Cristo. Con gente sencilla de Galilea empezó la Iglesia, así puedes
convertir tu hogar en Iglesia doméstica. Da lo que tienes: tu libre
disponibilidad, tu experiencia de Dios, y el Espíritu Santo hará el
resto.

2º DÍA
El Señor es mi luz y mi salvación. ¡Cuánto acobardan las tinieblas!
Cuando se conduce en la niebla, ¡qué inseguridad, tensión e incluso
miedo! Sin embargo, cuando se hace la luz y el sol brilla uno se alegra,
¡es una gozada!
Hoy vivimos en un mundo que está en tinieblas, se camina con inseguridad,
desconfianza, miedo. Se echa en falta una luz que ilumine el horizonte y
el sentido de la vida. ¿Podemos decir que el mundo es malo? No, porque
Dios cuando hizo el mundo lo creó bueno ; lo que es malo son las
tinieblas, la ignorancia, todo aquello que no nos deja ver la realidad.
Tú, Señor, Luz de luz, danos tu luz para ver el mundo y a los hombres
desde tus ojos misericordiosos, el proyecto que tienes para cada uno de
nosotros. Ilumina nuestras vidas y el horizonte de ellas para vernos como
hijos muy amados por ti, creados a tu imagen y semejanza y destinados para
la dicha y el gozo de vivir en comunión con la Luz y no con la oscuridad.
Un niño observando las vidrieras de una iglesia pregunta a su padre
quiénes eran aquellas personas dibujadas en las mismas, a lo que el padre
respondió: "Son santos". Al día siguiente en el colegio surgió el
trabajo de definir lo que era un santo. Este niño contestó: "Es una
persona que deja pasar la luz". ¡Qué buena definición!
El cristiano está llamado a ser luz del mundo dejando pasar la Luz de
Cristo. Déjate iluminar por la Palabra e irradia su luz en tus ambientes.

3º DÍA
La conversión es lo primero que Jesús nos pide, pero es un cambio más
en el ser que en el actuar. Es una nueva orientación de la vida, mejor
dicho es una nueva vida como decía a Nicodemo .
Cuando me pides conversión enseguida lo confundo con ser mejor, ser más
bueno, pero tú no quieres esto ¿verdad? Tú no quieres penumbras, medias
verdades, tú nunca me hablas de moral, sino lo que quieres es que tú
seas mi Rey. Venga tu Reino que quiero empezar a saborearlo porque cuando
soy yo el que reina en mi vida, no hay más que desastres que me dejan
sinsabores y tristezas. Cuando tú no reinas en el mundo, éste se sale de
su eje. Eres "como un nuevo Sansón que viene a remover las columnas
sobre las que este mundo se asienta, pasando de un universo regido por el
dinero, el sexo y el poder a otro gobernado por el amor, el servicio y la
libertad. Quiere que el mundo regrese a su eje en Dios, del que nunca
debió salir" (M. Descalzo).
Entra, Señor, a reinar en mi corazón para llevarte a los demás y se
dispongan a empadronarse en tu Reino; así, en ese pequeño espacio que
cada uno podemos darte, será posible vivir una pequeña muestra de ese
Gran Reino que nos ofreces.
"Este mundo no es una sala de espera de ese reino de los cielos. Ni
tampoco es el reino de Dios mismo. Pero es el campo de batalla, el solar
de construcción de ese reino que viene del mismo Dios a la tierra"
(Pikaza). No nos quedemos pasivos a que nos llamen.

4º DÍA
Jesús empieza su predicación de la Buena Nueva del Reino formándose una
comunidad. No sólo para tener testigos, sino también porque la
evangelización se hace desde el signo de la comunión.
Entiendo, Jesús, que lo tuyo no son palabras, sino vida. Y que si vienes
a enseñarnos el amor, éste sólo se puede entender viendo la comunión.
Ahora entiendo lo de querer revelarnos el verdadero rostro de Dios. No es
un Dios individual, sino un Dios Trinidad, un Dios Comunidad, cuya esencia
es la comunión. ¡Cuántas veces queremos "predicarte" con teorías!
Con Jesús estaban las tres divinas personas, pero como hombre y para
hacer visible a esa Trinidad, necesitaba a la comunidad.
Así voy entendiendo, Señor, lo del amor que parece tan abstracto a
veces, y no sabe uno cómo concretarlo, quedándose, en el mejor de los
casos, en meros sentimientos, sino que es creando comunión con los
demás. Por eso te agradezco la presencia de mi hermano porque es la
condición que necesito para hacer visible el amor.
Trabajemos por el Reino empezando por el hogar, por la familia, creando
vínculos fraternos que muestren el rostro de Dios. ¿Es ese el terreno
más difícil? Tú siembra, que el Señor hará el resto. Porque es el
gran deseo que nos dejó como testamento Jesús poco antes de ser llevado
a la cruz por esta misión de comunión . Es el mayor signo de
credibilidad.

5º DÍA
Cuando Jesús dice: "Sígueme" es lo mismo que decir
"Conviértete". Seguir a Jesús es algo más que caminar o hacer un
recorrido geográfico. Se empieza por dejar algo, al igual que Jesús
dejó Nazaret. Los pescadores dejaron sus barcas.
Esto es el miedo que tenemos cuando Jesús nos dice: "Seguidme".
Entendemos que tenemos que dejar algo, desprendernos de algo que tenemos
muy prendido en nosotros: las redes que nos enredan, que son todos
nuestros apegos a las cosas caducas de este mundo.
Yo te agradezco, Señor, el haberme encontrado contigo previamente y la
fuerza que me diste para poder decirte "Sí", esa fuerza que hace que
las cosas que antes tenían tanto valor, se te caigan de las manos, al
igual que Pedro y los suyos, incluso Pablo .
La escucha de la palabra de Dios con fe nos hace unas personas nuevas
capaces de no mirarse uno tanto a sí mismo, y poner la confianza en aquel
que nos llama y que es el que va a llevar a cabo la acción, como lo hizo
con aquellos primeros discípulos: "Os haré pescadores de hombres".Es
el Señor el que inicia la llamada, el que inicia la obra y la continúa .
¡Qué poco nos pides, Señor, para hacer visible el Reino! ¿Podremos
dudar, Papá, de tu amor por nosotros? Si nosotros, padres, damos cosas
buenas a nuestros hijos, ¿te vamos a ganar en amor y entrega? Perdona mi
egoísmo porque en seguirte está mi propio bien.

6º DÍA
Los cristianos tenemos la asignatura principal pendiente; la unidad de
todas las Iglesias. ¿Está dividido Cristo? nos pregunta San Pablo.
¡Qué dura es la división, la ruptura, la separación! ¿Quién no ha
vivido esta clase de situaciones? ¿Por dónde empezaron? Posiblemente ni
nos acordamos. Como decía un autor: Las guerras sabemos cómo acaban,
pero no sabemos cómo empezaron. Por tanto, lo saludable es cambiar de
camino.
Sólo hay un procedimiento: la conversión, no como un acto puntual, sino
como una actitud, saliendo de uno mismo y abriéndose al encuentro y al
diálogo con el "otro" al que Dios nos llama para hacer comunión, al
acercamiento por medio del diálogo y la confianza, pues son más las
cosas que nos acercan que las que nos separan. ¿No es poca cosa el que
Cristo, nos una en su mismo Cuerpo?
Siempre estamos a tiempo de crear comunión con aquellos que conocemos, y
que podemos poner un nombre propio. Si se tiene una actitud de
conversión, encontraremos los medios: un acercamiento, una llamada, un
encuentro, una petición de perdón humildemente.
Quizás diremos: "Es que yo tengo razón". No es cuestión de quién
tiene razón, el primero en pedir perdón es el que más ama y el que
más luces tiene porque está más cerca de la Luz. La comunión es la
esencia de Dios Trino, y hacer comunión es empezar a gozar y saborear un
poco del Reino.

7º DÍA
Este anuncio del Reino no es algo que tenga solamente un atractivo más o
menos moralizante. El "convertíos" de Jesús es un fuerte grito que
zarandea nuestras conciencias dormidas que vegetan y no viven. Es algo
vital para el hombre. No podemos escuchar estas palabras de Jesús y
quedarnos pasivos. No es una opción más de nuestras vidas, sino que es
una opción fundamental. Se trata de vivir o no vivir, y no de ser más o
menos cristianos.
¿Es radical Jesús? ¿Es que no es radical un padre que ve a un hijo que
no respira? ¿No es radical un padre cuando un hijo va por mal camino?
Jesús lo quiere todo porque él se da del todo, aunque este todo lo
vivamos con caídas y levantadas. Esto es mejor, aunque se avance poco a
poco, que ir por caminos que nos conduzcan a la nada.
Danos ese ojo de buen mercader para que veamos el valor de la perla
preciosa del Reino ante cuyo brillo palidece todo lo que el mundo nos
puede ofrecer .
El Reino de Dios no es para cobardes ni es barato, sólo los esforzados
son capaces de arrebatarlo . Pero cuya fuerza les viene de Dios, porque es
simplemente y radicalmente confiarse en Dios. El Reino es don, es
presentarle las manos vacías y el corazón abierto a su palabra, diciendo
como nuestra Mamá: HAGASE en mí según tu palabra. El cielo se viste de
fiesta y se celebra con el banquete Pascual.