LA SAGRADA FAMILIA:
Eclo 3,3-7.14-17
Sal 127,1-5
Col3,12-21
Lc 2,22-40
"El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de
sabiduría"
1º DÍA
La Sagrada Familia no fue sagrada tanto por ser la familia de
Dios-hombre, sino más bien por ser una familia atenta a la Palabra de
Dios, poniéndola en práctica. Se oye que la familia está en crisis.
No es problema sólo de institución, sino que lo que está en crisis es
el amor, porque la presencia de Dios en el hombre es una bandera
discutida, incluso negada. La palabra amor está prostituida de tanto
utilizarla.
Que tú, Señor, seas nuestra referencia: el ceñidor de la unidad
consumada. Siempre has puesto el amor al servicio de la comunión para
que la familia de la tierra sea imagen de la Familia Divina Trinitaria:
entrega total manifestada en Cristo.
No te puedo ocultar, Señor, la cantidad de roces que se tienen en la
familia debido a nuestros orgullos. Danos la generosidad de corazón
para saber entregarnos sin medida y de saber pedir perdón, porque
¿quién no tiene necesidad de pedir perdón, si tenemos a Jesús como
referencia? Y por muy fuerte que uno se crea, todos los días hay
caídas y desmoronamientos, por lo que al cabo del día es necesario
repasar y reparar, y no irse a la cama sin pedir perdón dentro del
hogar . El bálsamo del perdón, de aplicación al final del día, es
el que no deja que los roces inevitables durante el día, se enconen y
puedan producir heridas. No dejes que la herida quede abierta, corre
peligro de infestarse.
El amor y el pedir perdón dentro del matrimonio será la mejor
catequesis para nuestros hijos.
2º DÍA
Queremos que nuestro hogar resista los muchos envites del mundo,
haciendo frente a toda clase de fuerzas que lo acechan. Tú, Jesús,
eres nuestra roca, labrada en el taller de Nazaret de manos de María y
José. Queremos que tu paz actúe de árbitro en nuestros roces .
Como tú, María, madre de todos los hombres, al igual que presentaste
a Jesús al Señor, quiero que también presentes a nuestros hijos y
familiares al Señor, porque nosotros muchas veces nos vemos impotentes
para ello. Ofrece con ellos nuestras preocupaciones, nuestras
limitaciones y nuestras vidas para este fin.
Te queremos también nosotros, como la profetisa Ana, dar gracias por
haberte experimentado en nuestras vidas. Y que nuestra vida la tengamos
por bien empleada, si somos capaces de transmitir esta experiencia a
todos los demás.
No hay mejor gozo que poder liberar los corazones oprimidos de gente
para la que no tiene sentido la vida humana y de familias que han
perdido su identidad de hijos de Dios, conformados a imagen del Padre.
Haz, Señor, de nuestras familias, familias sagradas que se alimenten
de tu Palabra, siendo ésta la piedra angular de nuestros hogares,
edificados con los planos del Evangelio.
3º DÍA
Le pusieron por nombre Jesús, que significa Salvador.
Dios se valió de María para llegar al hombre, y el hombre necesita a
María para llegar a Dios. Ella es nuestra medianera.
Gracias, Mamá, por haber sido ese "punto de encuentro" entre el
cielo y la tierra, entre Dios y el hombre; ese seno sagrado donde Dios
recibió tu carne y sangre, y donde el hombre recibió a Dios. Dichosa
tú, porque todo tu seno se hizo capacidad para recibir a Dios .
Gracias, Mamá, que nos trajiste al mundo al Salvador que borró la
maldición que pesaba sobre el hombre y nos trajo la bendición que
vence a la muerte y nos lleva a una nueva vida.
La bendición mayor de Dios es el Espíritu Santo, que nos hace llamar
a Dios Papá (Abbá). ¡Qué dicha, alegría y paz nos da el poder
llamar a Dios Papá, y con derecho a su herencia eterna ¡ No hay
alegría mayor en el mundo como la de experimentar que Dios, nuestro
Padre, te diga: "Tú eres mi hijo" (cf. Sal 2,7). Esto da una
seguridad y confianza tal que ninguna experiencia humana, por negativa
que sea, te pueda hundir.
Sólo el que ha aprendido a ser auténticamente hijo del Padre, es
capaz de convertirse en padre de muchos hijos, porque su corazón se ha
ensanchado en el trato con el corazón paterno de Dios.
Padre, danos la fe de María, nuestra Mamá, para que, como ella,
sepamos decir "sí" a tu proyecto de ser continuadores de tu
paternidad por generaciones.
4º DÍA
"El niño iba creciendo y robusteciéndose y se llenaba de
sabiduría..."
En el seno de una familia es donde el Verbo Divino se encarnó, se
educó y creció en todos los órdenes.
La familia es la primigenia escuela del amor. En la familia de
Nazaret, Jesús fue formándose y madurando, conociendo el amor a
través del amor de María y José, viéndose integrado en una trinidad
doméstica, con la misión apostólica de dar a conocer sus vivencias de
Dios.
Los niños no aprenden el amor por ideas ni teorías; sus contenidos
los tienen que ver en cómo se aman los padres y en cómo se perdonan,
tomándolos como modelos. Para ser un buen padre o una buena madre, hay
que empezar por ser un buen esposo o una buena esposa; y esto se logra
en la medida que se está abierto a los planes de Dios. María y José
vivían haciendo la voluntad de Dios en todo momento.
Ser un buen esposo o esposa, es ser la ayuda adecuada del uno para el
otro para caminar unidos en comunidad de vida y amor hacia Dios,
escuchando su palabra para conocer el camino.
La familia, como célula de la sociedad, tiene una gran trascendencia.
"El futuro del mundo y de la Iglesia pasa a través de la familia"
(FC 75). Jesús descubrió su vocación en la familia a una temprana
edad. Nuestra vida en el hogar tiene que llevar a los demás miembros a
ponerse a la escucha del Señor, para conocer cuál es la vocación a
la que han sido llamados.
5º DÍA
José y María eran "tal para cual". Al igual que en la de María,
Dios también se fijó en la humildad de su siervo. Los dos tenían en
común su sencillez, su fe, su obediencia a Dios. ¡Qué maravilla de
hogar! La mejor escuela para "educar" a Dios. Una escuela donde se
aprende a ser "Dios". "El Hijo Unigénito de Dios, queriendo
hacernos partícipes de su divinidad, asumió nuestra naturaleza, para
habiéndose hecho hombre, hiciera dioses a los hombres" (Sto. Tomás
de Aquino).
Así como se dice que "detrás de un gran hombre hay una gran
mujer", en Nazaret podemos decir que ninguno está detrás ni delante
del otro, sino que los dos son "uno", unidos por el amor de Dios.
"Dichosos hombre y mujer
enraizados en el amor,
como vid enlazados
y abiertos al don de Dios.
No son árboles distintos,
no son tú más un yo,
son un nosotros fundidos,
que son mucho más que dos.
Sin embargo valoramos más el individualismo, fruto de nuestro
egoísmo, y nos interesamos más por nuestro crecimiento personal, con
independencia del otro. Cuando lo que verdaderamente nos constituye es
"ser ayuda adecuada", dentro del matrimonio, la familia, la
comunidad y a nivel universal .
Gracias, Señor, porque tú eres el cimiento para que el matrimonio
cristiano sea la más bella imagen de Dios, lugar divino de encuentro y
esperanza de la Humanidad.
6º DÍA
"Y a ti una espada te traspasará el alma". Ninguna familia es un
paraíso. Siempre está amenazada por la serpiente de las engañosas
teorías e ideas modernas, que la despojan de los valores
evangélicos: la fe, la unidad, la fidelidad, los hijos…, dejándola
desnuda como a Adán y Eva fuera del paraíso .
Danos, Señor, no hojas de higuera para hacernos unos ceñidores como
ellos, sino experimentar tu amor que es el ceñidor de la unidad
consumada. Y el vínculo que crea la comunión familiar para
convertirnos en tu sueño más dorado de ser uno , y afrontar con ello
el reto de ser imagen y semejanza de Dios. Porque esto es lo que
verdaderamente dará credibilidad al Evangelio . Entonces tú sonreirás
y tu Espíritu se respirará en nuestros hogares, convirtiéndolos así
en un pedacito de cielo.
"El niño iba creciendo y robusteciéndose, y se llenaba de
sabiduría". Con el desarrollo integral de Jesús en el seno de la
familia, la bendice y la hace sacramento de la Trinidad. Dios hizo a la
familia sagrada. Por eso, cualquier ataque a la familia es un
sacrilegio que la lleva a su deshumanización, como lo estamos viendo en
tantos hogares destrozados por toda clase de violencia.
Asume, Señor, nuestro pobre y raquítico amor humano, para que podamos
amarnos entre nosotros con tu mismo amor: un amor sin límites.
7º DÍA
El amor humano de noviazgo y matrimonio es una imagen de nuestra
relación con Dios . Para encontrarle tengo que salir de mi aposento,
dejar mi orgullo, dejar mi yo, y salir a su encuentro, quedándonos
solos él y yo. Allí, en lo secreto, él me declara su amor y me da lo
que nadie me puede dar. Así empieza en mi vida, una etapa nueva, cada
vez más profunda, en la que el centro de mi vida es Jesús .
Si construyo hacia arriba, pero no cimiento hacia abajo, peligra la
casa. Por eso, la vida oculta de Jesús en Nazaret, donde se fraguó el
Cristo que se subió a la cruz por nosotros, nos enseña que nuestra
vida oculta en lo cotidiano y vulgar de cada día, tiene un valor
incalculable y de repercusión por generaciones cuando, como Jesús,
sabemos vivir todo en la presencia del Señor, y en un diálogo íntimo
y amoroso, como Jesús, en el que su alimento era hacer la voluntad del
Padre .
Que mi "vida oculta", Señor, no sea encerrarme en la comodidad de
mi casa, sino estar contigo, hablar contigo de corazón a corazón de
aquello que te preocupa, aprender de ti el salir al encuentro del otro.
Ayúdame a llevar a los demás tu palabra, para que den contigo y
encuentren el verdadero camino, el único camino para la paz, para la
justicia, para el amor. Que yo sea un puente que les lleve a tu
presencia, para que se desahoguen contigo, se apoyen en ti, y que sus
vidas tengan el equilibrio que solamente tú nos das.