LA NATIVIDAD DEL SEÑOR (Medianoche)
Is 9,2-7
Sal 95,1-3.11-13
Ti 2,11-14
Lc 2,1-14
"Dio a luz a su hijo primogénito, lo envolvió en pañales y lo
acostó en un pesebre"
1º DÍA
Todos los que nos llamamos cristianos tenemos un rincón en nuestro
corazón para esta ciudad de Belén, pero ¿tenemos sitio para Dios
Niño? En la posada "no había sitio", pero no sitio material, sino
que no había sitio "adecuado" para una mujer que está a punto de
dar a luz. No importa tanto la pobreza como la "limpieza de
corazón", la pobreza espiritual que hace abrirnos a los demás .
Ayúdame a limpiar mi corazón para que te sientas cómodo en él. Que
en mí puedas encontrarte con todos, sin acepción de personas, y donde
los más humildes sean los primeros en contemplarte.
La realidad de los pastores de hace veinte siglos estaba muy lejos de
las imágenes bucólicas y tiernas a las que les cantamos en nuestros
villancicos y las figuritas de los belenes. Tenían mala reputación:
sucios, ladrones, mentirosos... Hoy en nuestra sociedad tienen los
marginados otros nombres despectivos, dependiendo de razas o etnias,
color, etc. ¡Cuánto nos cuesta entender que ellos fueran los primeros
y no los sabios, ricos y poderosos de este mundo!
¡Qué poco necesitan los sencillos de explicaciones! Los pastores no
necesitaron un lenguaje teológico para conocer la profundidad del
misterio del Dios hecho hombre. Sus ojos vieron la pobreza del lugar,
pero en aquel niño descubrieron a Dios mismo, tal y como se les había
anunciado.
2º DÍA
Hoy día que vivimos en la era de la "globalización", estamos
viendo que también ésta se ha extendido al mundo de las ideas y del
pensamiento. La oscuridad de las mentes hoy día también está
"globalizada". Pero Dios ha vencido al mundo , el mal no tiene la
última palabra. Es la Palabra que hoy ha nacido, el Sol que ha nacido
de lo alto que ilumina al mundo indicándole el camino a seguir .
La salvación también tiene que ser "globalizada" porque el Sol
alumbra a todos los hombres. Ella viene por un niño, cuya fuerza es el
amor, la sencillez, la humildad. Con esas mismas actitudes tú también
puedes salvar al mundo. "Todo hombre ha nacido para salvar al mundo"
(Proverbio chino). ¿Asusta esto?
No pretendas salvar al mundo tú sólo. Tú no eres el sol, pero sí
puedes ser el espejo que refleje el amor de Dios, su icono. Sé amor y
empezarás a salvar la parcela del mundo que te ha tocado. Déjate hacer
instrumento de Dios y verás el milagro. Déjate modelar por Dios a su
imagen y semejanza.
Tú, Jesús, aceptas ser hombre para decirme cómo se vive como
hombre. Me dices que ser hombre no es ningún defecto, ninguna tragedia,
ser hombre es lugar para el gran milagro del mundo: ser Cristo,
verdadero Dios y verdadero hombre. Tú ya conoces la pobreza de mi
Belén, no tengo más, pero está abierto para Ti, y Tú sabrás lo que
quieres de mi pobre humanidad.
3º DÍA
El profeta Isaías nos abre a la alegría y a la esperanza, nos da
alegría saber que la promesa de Dios no falla y que la realidad supera
a la espera. Es una Navidad de amor y no de panderetas como canta
Manzano: Lo esperaba rico y habitó entre la pobreza. Lo esperaba
poderoso y un pesebre fue su hogar, lo esperaba un guerrero y fue paz
toda su guerra, lo esperaba rey de reyes y servir fue su reinar. El
mundo no llega a convencerse y sigue repitiendo los viejos modelos de
Isaías, cayendo en el error de que la salvación y la liberación son a
base de poder y de dominio. Desde Adán y Eva el hombre ha querido ser
Dios con poder, y Dios queriendo ser hombre para enseñarnos la grandeza
del hombre. Inauguremos la nueva era, todavía por estrenar, de la
cultura del amor y el servicio que Dios nos quiere transmitir.
En estos días en el que el corazón parece que se nos conmueve nos
indica que el hombre está hecho para amar; y el resto del año nos
damos cuenta que el hombre cuando no ama se deshumaniza. Dejemos que
Dios nos ayude a desarrollarnos por el camino del amor, porque Dios es
amor (1Jn 4,8) y el hombre, imagen de Dios , por esto cuando no ama se
deshumaniza. Escuchamos bonitos villancicos que no recordamos hasta el
próximo año; retiramos al Niño y seguimos repitiendo la historia de
luchas, egoísmos, odios, de guerras.
Regálanos, Señor, hacer de nuestros corazones tu hogar permanente.
4º DÍA
Un hombre temeroso, acomplejado, violento, perdido, indeciso... sólo
lo doblega un niño. Ante un niño no se teme, un niño no asusta porque
es indefenso; no acompleja a nadie, porque depende de todos. En nosotros
Jesús se confía.
Indefenso, niño Jesús, vienes a enseñarme que la dependencia no es
ningún defecto. Que el que ama se hace dependiente de aquel a quien
ama. Te haces dependiente de mí para que yo me haga dependiente del
amor del Padre. Así, como un niño depende de su madre las 24 horas,
así me pides una permanencia en tu amor para que dé fruto .
¿Por qué tan dependiente de mí, Jesús? Entiendo que somos
dependientes mutuamente el uno del otro. No sólo calmas tú mi sed de
amor, sino también me necesitas para llegar a los demás. Hoy Jesús te
haces dependiente de mi voz, de mis ojos, mis labios, de mis pies, como
mensajero de tu amor por los demás.
La contemplación de Belén nos tiene que llevar a dar testimonio de lo
que experimentamos en este misterio, como lo hicieron aquellos pastores
que salieron glorificando y alabando a Dios . No hay mejor forma de
glorificar a Dios que propagando las experiencias de fe que él nos
regala.
Jesús, niño indefenso, se pone en mis manos, a merced mía, de él
puedo hacer lo que quiera. Quiero que él sea mi guía, mi fuerza para
que me lleve a propagar la fe, porque ésta es como el fuego que si no
se propaga, se apaga.
5º DÍA
Jesús nació en medio de una falta total de seguridades humanas
requeridas para el caso. Nace donde a nadie le gustaría nacer. José y
María no dominan las circunstancias, pero las domina Dios, y eso basta.
¡Vaya contexto eliges para nacer, Jesús! Un contexto que será el de
toda tu vida, y el del que quiera seguirte: La desinstalación. La
única instalación de la que no te soltabas era la de la confianza en
el Padre.
Llega también el momento de dar a luz a Cristo en mí cuando no estoy
preparado: "Tengo que conocer muchas cosas de religión", "No
entiendo mucho de lo que dice la Biblia". "Lo dejaré para más
tarde", etc. Jesús nos dice: "Deja que los muertos entierren a
los muertos, tú no te apoyes en ti, sino en mí, sígueme" . Así de
descomplicado, sin más fundamentación que la confianza en Dios, que
nunca defrauda. Jesús nace en mí cuando voy teniendo mi apoyo en Dios
que es Vida-Amor. La experiencia del amor no necesita fundamentarse; el
amor necesita entregarse, nada más y al entregarse no queda más que
admiración, contemplación, gozo, alegría...
¡Qué poco necesitó para nacer en Belén! Jesús sólo necesita un
corazón generoso, disponible como el de María. El que es TODO no
necesita más que un corazón disponible para nacer, para que su amor
pueda prender fuego en las pajas de mi vida . El fuego que calienta y
transforma el hielo de mi corazón.
6º DÍA
María tiene muchas preguntas sin respuestas. María seguirá
preguntándose: ¿Cómo será esto? ¿Cómo poder ser todopoderoso aquel
bebé tan desvalido? ¿Cómo ser la Palabra quién no sabía ni
pronunciar una letra? ¿Cómo seguir a quién no sabía ni dar un paso?
¿Por qué el Mesías viene al mundo por la puerta de servicio? Es todo
esto tan difícil de asumir que la Navidad la endulzamos con figuras de
mazapán y con belenes de confitería.
¿Podía ser amado el todopoderoso, el gran guerrero, el que viene
entre truenos y grandes teofanías? No. No. Sólo podemos temer y
reverenciar al Dios de los ejércitos, pero sólo podemos amar al que no
nos humilla con su grandeza. "Nadie puede amar una cosa a menos que
pueda rodearla con sus brazos" (Fulton Sheen).
Pretender razones sería una locura, sólo el corazón quede dar
respuestas porque todo esto es una gran locura de amor por parte de
Dios, porque "el amor tiene razones que la razón no entiende" (B.
Pascal).
Tanto amó Dios al mundo que se fundió en una boda eterna con la
Humanidad. Se hizo carne de leproso cuando le toca para dejarle limpio,
es tocado por la mujer impura y queda limpia mientras que él asumirá
su impureza pagando por ella. Asume nuestro pecado pagándolo en la cruz
para devolvernos a nosotros la pureza original. Todo esto es una gran
locura de amor. Nos ha nacido el Salvador.
7º DÍA
Tanto en la historia personal como la de los pueblos hay momentos de
oscuridad religiosa y de valores morales en la que la verdad es
relativizada. Cada uno ve la verdad con el color de las gafas de sus
intereses. La verdad absoluta de Cristo es negada, y lo peor es tener
conciencia de que no necesita la luz .
La irracionalidad reina por doquier con muchos nombres diferentes. El
conformismo religioso y la falta de ilusión en la búsqueda de la
verdad de Cristo es síntoma de vejez espiritual. La noche oscura de la
fe nos lleva a no querer complicarnos la vida por los demás. Me quedo
con una fe "desca-fe-y-nada", es decir "nada de fe". Me
conformo con ir a misa los domingos, con el "no robo ni mato" o el
"no hago mal a nadie".
Que ésta sea la noche de abrirse a la luz, para que el Sol que nace de
lo alto nos ilumine a los que estamos en tinieblas guiando nuestros
pasos por el camino de la paz.
Abre las ventanas de tu corazón que ya ha amanecido. El Sol ha dejado
el cielo y ha bajado a la tierra para que tú dejes tus apatías, tus
comodidades, tus conformismos y bajes para que puedas levantarte.
Déjate calentar el corazón, deja que su luz ilumine todos esos
rincones oscuros en que ni tú mismo quieres entrar. Déjate impregnar
de amor y de gozo. Aprovecha este tiempo para abrir tu corazón al que
tenías cerrada tu puerta y envíale una felicitación hermosa y bella
sacada de tu corazón ardiente, y será Navidad para ti.