Ciclo C
3ª ADVIENTO
Sof 3,14-18
Sal 12,2-6
Flp 4,4-7
Lc 3,10-18
"Yo os bautizo con agua; pero viene el que puede más que yo,… El os
bautizará con Espíritu Santo"
1º DIA
Son lecturas de Gaudete: alegría, gozo, júbilo. Si Dios está alegre
porque se acerca a nosotros debido a que sus delicias es estar con el
hombre (Prv 8,31) ¿Cómo no vamos a estar nosotros también alegres
ante este amor tan ardiente, vehemente y apasionado?
"Ya no temerás", "No temas, Sión." Cuando un Dios te ama de
esta manera ¡Qué se puede temer! Los escrutadores de la Biblia dicen
que en ella aparece 365 veces la expresión "no temas" o parecida.
¡Qué bien nos conoce nuestro Padre! para tener que repetírnoslo
tantas veces. Tendremos que levantarnos cada día recordando que "Dios
es amor", y donde hay amor no hay temor. Lo único que tenemos que
temer los cristianos, es el temor de perder la fe en este Dios. El temor
de Dios (no temor a Dios) es un don del Espíritu Santo, y es un temor
reverencial, no de miedo; es la actitud delicada y atenta respeto a Dios
y es la confianza del hijo para con el Padre.
Auméntanos la fe cuando sentimos miedo, Señor, cuando sentimos que nos
hundimos en las dudas y en las dificultades de la vida, porque será
señal de que flaquea nuestra fe . No nos vale saber que tú estás
cerca. Necesitamos sentir tu presencia viva y amorosa en nosotros, que
nos sacas de nuestros "enredos". Somos como ovejas enredadas en el
zarzal, rescatadas y llevadas a hombros del Buen Pastor .
2º DIA
¿Nos podemos imaginar a Dios bailando? Pues sí. Él danza por ti con
gritos de júbilo, como dice Sofonías. Tenemos el triste error de
pensar en un Dios lejano, impasible, insensible, imperturbable, serio...
Es todo lo contrario. Él nos invita a estar alegres y, para ello, es
capaz de cualquier cosa, hasta de bailar. Y así quiere que estemos
nosotros.
Aceptamos de Dios su amor y su misericordia, acto propio de los padres
por su hijo querido, del superior hacia el inferior, pero ¿aceptamos
que se ponga a nuestra altura y nos contemple extasiado como los
enamorados? Pasemos nuestra fe de la mente al corazón y demos ese salto
tan corto y tan abismal que hay entre la mente y el corazón. Aceptemos
esto y nuestro corazón empezará a henchirse de alegría y preguntemos
a este Dios que por tan serio, grave, formal y severo lo tenemos:
"¿Cómo tú, Señor, puedes enamorarte de mí que ni yo mismo me
acepto como soy, que me gustaría ser diferente y no puedo? ¿Es que no
conoces mis miserias y mis infidelidades? Yo sé que tienes
predilección por lo pequeño, pero ¡tanto como para dar gritos de
júbilo por mí!" ¡Qué alegría que yo no soy algo insignificante
para Dios! ¡Qué importa lo que sea para los demás! Yo no soy lo que
los demás digan, sino que verdaderamente soy lo que soy para Dios. Y
ésta es mi verdadera esencia, que nadie me la puede arrebatar ni
depende de mis méritos, porque todo es gracia del Dios Amor.
3º DIA
"Estad alegres... El Señor está cerca". La dinámica del amor es
buscar la cercanía, la unión y la comunión. Así nuestro Dios, con
gran alegría busca la cercanía con el hombre, como se busca a la
persona amada .
Danos, Señor, unos ojos limpios y un corazón abierto para poderte
reconocer . Muchas veces nos miramos a nosotros mismos con tanta
insistencia, que pasas por nuestro lado y no te reconocemos. Estás
cerca en el hermano, en el que sufre, en el que nos pide una ayuda, en
la Eucaristía. Y por estar más pendientes de nuestros problemas,
perdemos la oportunidad de reconocerte. ¡Qué pena perder tantas
oportunidades!
Son muchas las preocupaciones y agobios que nos llevan a la tristeza:
problemas laborales, económicos, familiares, de relaciones con los
demás. Ciertamente que el Señor no nos va a quitar esos problemas,
pero el mayor de los problemas que podemos tener es la falta de fe. Y es
desde la fe, y con el diálogo íntimo con Dios, nuestro Padre, donde
recibiremos luces por medio de su Espíritu para solucionar dichos
problemas o, al menos, para superarlos con paz y gran serenidad de
ánimo. Y esa es la alegría del cristiano: que no hay nada en el mundo
que le pueda separa del amor de Dios. Ni siquiera la muerte . La
alegría parece cuando descubres a Dios como el mayor tesoro, que da
sentido a tu vida .
4º DIA
Lo relativo para Dios, y que nosotros hacemos lo absoluto: la salud, el
dinero..., es lo que nos puede quitar la alegría. Sólo el hombre es
lo absoluto para Dios y quiere ser lo absoluto para el hombre, porque en
ello el hombre se juega su felicidad. ¿Por qué gastar la vida en lo
que no sacia y da sed? .
"El señor Romero en su juventud // se gastó su salud buscando
dinero. // En su senectud se gastó el dinero buscando la salud // Y
ahora, se encuentra el señor Romero // sin salud y sin dinero, dentro
de un ataúd. "Jamás habrá felicidad para aquel que es atormentado
por el deseo de tener cada día más".
Todos los padres tenemos gran preocupación por los hijos. ¡Qué no
daríamos para que fueran felices! ¡Qué no dará Dios, nuestro
Padre, por nuestra felicidad! ¿Le vamos a ganar a él en amor? El da la
vida por nosotros, los hombres. Si sólo existieras tú en el mundo
daría la vida por ti igualmente.
No sueñes ni persigas la felicidad, porque se escabulle y no se deja
prender. Es ella la que vendrá a tu interior, cuando tú des la vida
por la felicidad de los demás. Porque más feliz que el vivir es hacer
que los demás vivan.
El cristiano no necesita ir de copas o a fiestas para alegrarse, porque
la fiesta la tiene dentro. Sólo necesita descubrirla. Para él es
siempre Navidad, Pascua, Pentecostés,….
5º DIA
Nosotros, Señor, te preguntamos, al igual que preguntaban a Juan:
¿Entonces, qué hacemos? Mira, Señor, que aprecio muchísimo mi vida y
no me gustaría malgastarla; pero yo sé que tú la aprecias más porque
para ti tiene un valor infinito. Nada me pides, porque empiezas por no
ponerme condiciones para que yo sea tu "capricho", ni tan siquiera
me pones la condición de que sea bueno. Me aceptas tal y como soy,
abrazando y besando mi pobreza y mi miseria; pero aunque yo no sea digno
de tu amor, quiero cambiar para aceptarme a mí mismo y a los demás,
quiero corresponderte desde mi pobreza y seguir preguntándote: ¿Qué
hacemos? La respuesta depende de la fe, del Dios en que creemos, de lo
que Dios es para nuestras vidas. Si yo creo que Dios me ama con esa
gran ternura de Padre, que da su vida por mí y que quiere lo mejor para
mí, estaré atento a lo que me diga. Su palabra será para mí el
mejor deleite para mi espíritu .
Dar la túnica al desnudo, dar de comer al hambriento, ser justo, no
aprovecharse de los demás, son mandamientos que pueden ser una carga
pesada si los miro como obligaciones, o ser motivo de gozo porque ellos
me acercan más a Dios. Él está cerca de todos ellos, de los que
sufren las injusticias, del que tiene hambre, del que está desnudo.
¡Haz feliz a Dios en ellos!
6º DIA
El joven rico "cumplía" los mandamientos y, no obstante algo le
faltaba cuando también preguntó a Jesús qué tenía que hacer. Los
mandamientos para él eran una carga pesada y, por tanto, el
cumplirlos no era motivo de alegría. Se marchó entristecido después
del encuentro con el Señor porque su pensamiento estaba solamente en
sí mismo, no buscaba otra cosa que "ganarse" la vida eterna .
Líbrame, Señor, de mirarme a mí mismo. Líbrame, Señor, de hacer
méritos para que tú me des tu propia vida. ¡Cómo te la voy a pedir
si ya me la has dado! Pero sí te pregunto: "¿Qué he de hacer para
custodiarla? Dame la luz y saber qué hacer para no perderla, para
desarrollarla y gozarla, porque la aprecio mucho y temo perderla.
Juan, según la situación personal de cada uno, les contestaba: No
exijas más de lo establecido,... no os aprovechéis de los demás,...
reparte lo que tengas con los demás. Todo era en función de los
demás. Cada uno de nosotros también tenemos una situación personal,
que afecta a las relaciones con los demás. Dios quiere que esas
relaciones sean de amor; pero no un amor abstracto, sino un amor que
nos lleve a la comunión con los demás.
"Fue voluntad de Dios el santificar y salvar a los hombres, no
aisladamente, sin conexión alguna de unos con otros, sino constituyendo
un pueblo que le confesara en verdad y le sirviera santamente" (LG 9).
7º DIA
"El Señor está cerca", dice S. Pablo a los Filipenses. La Navidad
está próxima. Su amor por ti ha hecho dar ese gran salto de su
divinidad a tu humanidad. Como tú no tienes brazos para acogerle,
déjate abrazar por él. El Hijo y el Espíritu Santo son como los dos
brazos del Padre con los que te quiere abrazar. Eres un "capricho
divino" para él, vales tanto que te lleva tatuado en las palmas de
sus manos. No puede olvidarte y te dice: "Mira, hijo, me complazco en
ti y estoy ansioso de celebrar una fiesta en el recinto íntimo de tu
corazón", nos lo dice Sofonías con otras palabras.
Señor, si yo soy tu complacencia, aviva en mí ese fuego del Espíritu
Santo, dado en mi Bautismo, para que queme todo egoísmo,
individualismo y cuanto no me deja ver tus preocupaciones por los
demás.
Son muchas las necesidades de toda índole que hay a nuestro alrededor,
y necesitamos la conversión para estar más atentos a las necesidades
de los demás que a las nuestras propias. Danos ese corazón materno de
Dios como el de María, que estaba atenta a las necesidades en las
bodas de Caná, dándose cuenta de que les faltaba vino . Era una fiesta
"light", en la que no había alegría. Sólo Jesús podía ser capaz
de convertir el agua de la tristeza en el vino de la alegría. ¡Qué
alegría tener una Madre, como María, que está pendiente de nosotros!
Miremos a María cuando estemos tristes y angustiados, ¡Un abrazo
Mamá!