El Pan de Cada Día

Semana del 24 de febrero al 2 de marzo

Ciclo A

8ª ORDINARIO:
Is 49,14-15
Sal 61,2-3.6-9
1Co 4,1-5
Mt 6,24-34


"Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y
querrá al otro…"


1º DÍA
Mateo es el evangelista que más habla del dinero (tres veces más que el
resto de los evangelios), no en vano tuvo la experiencia de haber sido un
recaudador de impuestos. También nos habla del término tesoro con
frecuencia. Conoce bien al hombre de entonces, y nos refleja muy bien al
hombre actual. El dinero monopoliza el corazón de muchas personas
haciéndolo frío como el metal, chocando con el Evangelio. El dinero es
totalitario y el Evangelio es exclusivo. Jesús nos lo explicita como amo
capaz de dominar y someter al mundo entero.
El corazón del hombre está hecho a la medida de Dios, y si no lo llenas
de Dios, no hay nada que lo pueda llenar. "Nos hiciste, Señor, para ti,
y nuestro corazón anda inquieto hasta que descanse en ti". (S.
Agustín).
Pero cuando el hombre no encuentra al Creador se queda en las criaturas, y
como éstas no le dan la plenitud, se queda con la insatisfacción, con el
fracaso y el desespero. Se entrega a la adoración de las criaturas,
invirtiendo la vida en lo que no sacia y perdiendo el deleite de la vida .
Allí donde está tu corazón, está tu tesoro. Si tu tesoro es el "vil
metal", tu corazón acabará frío y duro como el metal, siendo éste
tu ídolo, tu señor, al cual servirás, y sacrificas la vida entera,
haciéndote esclavo de él, aunque los grilletes sean de oro. La pregunta
que nos podríamos hacer es ésta: ¿En qué creo y en qué fundamento mi
vida? Porque nos podemos aplicar esto: dime en qué crees y te diré cómo
eres.

2º DÍA
¡Qué patente es que sólo otro corazón consigue satisfacer la sed del
nuestro! Ninguna cosa, por muy buena que sea, sacia el corazón del
hombre . Cuando depositamos todo el corazón en el dinero, éste, al ser
tan totalitario, todo nos parece poco. Todo son agobios, soñamos con un
mañana mejor, el porvenir nos inquieta y las preocupaciones por el
mañana se multiplican. ¿Y qué podemos decirles a los pobres que no
tienen qué comer, ni vestido que ponerse?, ¿la contemplación de los
lirios del campo les va a calmar el hambre?
Esto es una llamada a la responsabilidad. Dios no quiere eso. No significa
que no haya que trabajar por las necesidades materiales, pero lo que Dios
quiere es jerarquizar esas preocupaciones: que lo principal sea nuestra
búsqueda de Dios y lo material será bueno en tanto en cuanto me conduzca
al fin principal.
Muchas veces confundimos el atractivo pasajero y fugaz de las criaturas.
De ser medio y camino hacia Dios y trampolín para alcanzarlo más
fácilmente, las convirtieron en fin, meta y trampa en que nos quedamos
atrapados, esclavos y con mortal frustración. O por querer ver con los
ojos humanos y no con la fe al mismo Dios, nos creamos ídolos y becerros
de oro, al que sacrificamos nuestra vida.
El señor Romero se gastó su salud buscando dinero.
En su senectud se gastó el dinero buscando la salud.
Y ahora, se encuentra el señor Romero
sin salud y sin dinero, dentro de un ataúd.

3º DÍA
Gracias, Padre, que me invitas a polarizar mi vida en el aquí y en el
hoy. El pasado ya se nos escapó de las manos y el futuro lo tendremos
mañana cuando sea presente como regalo tuyo. Del ayer te doy gracias
porque me ha conducido a que hoy pueda dialogar contigo y te pido perdón
por las veces que me he enredado en mis rollos, perdiendo la oportunidad
de amarte.
Gracias por el regalo del hoy, como nueva oportunidad para amar a través
de los mil detalles cotidianos que tejen nuestras vidas. Líbrame de
agobiarme por el mañana que harían perderme los detalles del hoy, Porque
cuando me preocupo del mañana que no ha llegado, dejo de preocuparme del
hermano que pasa hoy por mi lado, y seguramente habré perdido una
oportunidad única, porque el día de hoy no se repetirá jamás.
"El que vigila el viento no siembra nunca, y el que mira a las nubes
jamás se pondrá a segar" (Ecle 11,4). El mejor momento de nuestra vida
para vivir y dar vida a los demás es hoy, es el presente. Cualquier
circunstancia que tengamos, aún la más negativa, es óptima para amar.
Vivir cada día como si fuera el último de nuestra vida.
"Preocupémonos por obrar con las Divinas Personas el bien hoy: el
mañana vendrá también a llamarse hoy, y entonces pensaremos en él. Hay
que hacer provisiones de maná para cada día y nada más; no tengamos la
menor duda de que Dios hará caer otro maná al día siguiente, y al otro,
mientras duren las jornadas de nuestra peregrinación" (S. Francisco de
Sales).

4º DÍA
Es fácil decir: "No estéis angustiados". Ciertamente, la
preocupación no nos va a quitar la adversidad que nos inquieta, sino que
la anticipa; incluso es una carga añadida al día de hoy que nos
disminuye la capacidad de afrontar la desgracia de mañana.
Las mayores preocupaciones del hombre suelen ser de índole afectivo, de
relaciones con los demás, de esa necesidad que todo hombre tiene de amar
y ser amado. No es otra cosa la que hay en el fondo, cuando corremos tras
los honores, riquezas y placeres. Y cuando no conseguimos lo que queremos,
y las cosas nos van de mal en peor, empezamos a dudar de que Dios nos
escuche, y esté al corriente de nuestras "calamidades", haciéndonos
eco de las palabras de Isaías: Me ha abandonado Dios, el Señor me ha
olvidado.
Aunque la higuera deje de dar su fruto y fallaran todas las cosechas, y
los rediles se queden sin ganado , yo tengo puesta toda mi confianza en el
Señor, que no me puede abandonar ya que una madre no olvida al hijo de
sus entrañas.
Si el Señor está con nosotros ¿qué temeremos?, ¿puede haber algún
motivo que nos pueda turbar?

"Nada te turbe,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda;
la paciencia todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
sólo Dios basta"
(Sta. Teresa de Jesús).

¿Es Dios nuestra roca, y nuestro alcázar desde donde poder resistir a
las acechanzas del enemigo?

5º DÍA
¿Dónde descansa mi alma? Entendemos la dinámica del consumismo en el
primer mundo, que al no tener a Dios, descansa en el tener y tener, en la
posesión, creando una verdadera adición en sus ciudadanos. Pero ¿no nos
puede pasar también a los cristianos ser consumistas de religión?, ¿de
tener una religión idolátrica en que todo sean prácticas religiosas,
pero que a la hora de la verdad nuestras vidas también se apoyen en otros
señores?
Te pido, Señor, que me hagas ver en quién he puesto mi confianza, en
qué es lo más importante para mi vida, porque si no descubro hoy que tú
eres el fundamento de mi vida, será otro día perdido. Te lo pido porque
yo muchas veces me sorprendo de que, cuando las cosas me van bien, te veo
más cercano e incluso parece que mi fe en ti es más fuerte; pero cuando
las cosas se tuercen y no salen como yo quiero, las contrariedades
debilitan mi fe y busco apoyos y soluciones en las creaturas que están
igual que yo.
Auméntanos la fe para que nos ilumines lo que esconden las tinieblas
poniéndonos en la verdad de nosotros mismos, como dice Pablo. Haznos ser
fieles administradores de tu palabra que tan generosamente nos regalas y
que ella sea la que nos guíe en cada momento y la que juzgue nuestras
acciones, sin importarnos "el qué dirán" de los hombres. Que sólo
nos importe tu juicio y la alabanza que nos merezcamos. Sólo de ti
queremos recibir el salario. Que tú seas la roca firme en la que se
apoyen nuestras vidas.

6º DÍA
Según alimentes tu mente, así será tu corazón. Si a un molino le echas
piedras, te dará arena; si le echas trigo, te dará harina. ¿Qué le
echas a tu mente?
¡Cuántas veces descubro que estoy más preocupado por mí mismo, por mi
comodidad, por mi bienestar, por mis intereses, sin importarme lo que pase
alrededor! ¿Qué sale de todo eso? agobios, miedos, angustias,
insatisfacciones, esclavitudes... ¡Qué diferente cuando tu palabra me
hace salir de mí mismo! Cuando tú me invitas a buscar el Reino y su
justicia, cuando tú me seduces y me dejo seducir . Es ahí cuando
experimento la paz, la armonía interior, cuando empiezo a ver que todo
por lo que muchas veces lucho son las añadiduras .
Danos, Señor, el arrojo de Pablo para tener la intrepidez de propagar los
valores del Evangelio en medio de un mundo paganizado como Corinto.
Queremos ser tus fieles servidores, no para tener nuestras conciencias
tranquilas, sino para que experimentemos la necesidad interior de sacar al
exterior lo que nos constituye: ser imagen y semejanza tuya, con vocación
de hacer discípulos de Jesucristo a todas las gentes . Que alimentados
por tu palabra nos vayas formando y conformado en testigos.
¿Tendremos problemas? ¡Por supuesto! Pero en todo saldremos victoriosos
porque tenemos al mejor aliado .

7º DÍA
El hombre lleva en su interior el "gen" de la búsqueda que le impulsa
a estar preocupado por multitud de cosas y proyectos. Pero la palabra de
Dios hoy nos advierte para que no nos equivoquemos: "Buscad primero el
Reino de Dios". A veces buscamos a Dios entre otros señores y andamos
errantes sin dar con Él. Nos quedamos con el envoltorio y no vemos el
contenido; nos quedamos con el plato pero no degustamos el alimento; nos
tragamos y nos quedamos en la letra muerta de las Escrituras, pero no
saboreamos el Espíritu que da vida.
Haznos ver, que bajo la apariencia del pan y del vino, está tu cuerpo y
sangre como alimento de vida eterna, para transformarnos en tu propia
esencia: amor. "En el humilde signo del pan y el vino, transformados en
su cuerpo y en su sangre, Cristo camina con nosotros como nuestra fuerza y
nuestro viático y nos convierte en testigos de esperanza para todos"
(EE 62).
Que nuestros hermanos, que buscan la felicidad que tú les quieres dar, no
vayan a calmar su sed en aguas saladas, a buscarte en ídolos que les
frustran y esclavizan, y puedan ver en nosotros esos testigos de esperanza
que necesitan.
Gracias por la Eucaristía, por tu sangre que nos purifica, por tu cuerpo
que nos da fuerza y tu palabra que nos guía. ¿Qué nos falta? Nada,
sólo decir como María: "Hágase en mí según tu palabra".
Auméntanos la fe para que, como ella, nos confiemos a ti y seamos capaces
de hacer tu voluntad.