El Pan de Cada Día

Semana del 10 al 16 de marzo

Ciclo A


2ª CUARESMA:

Gn 12,1-4
Sal 32,4-5.18-22
2 Tim 1,8-10
Mt 17,1-9


"Este es mi Hijo, el amado, mi predilecto. Escuchadlo"


1º DÍA
Toda llamada de Dios desinstala al hombre, le hace salir de su tierra, es
decir, de su casa, de sus casillas y cosillas, como son los pequeños
proyectos que nos hacemos, y sobre todo de nuestros "sillones", donde
nos acomodamos. Quedarse parado es preocupante porque es síntoma de
parálisis, esclerosis, de "espiritugrama plano".
Gracias, Padre, por tu llamada que me hace salir de mí mismo,
ofreciéndome tu proyecto maravilloso de hacerme instrumento de bendición
para todos los pueblos. Llamarme "Hijo" , es suficiente para que
despierte de mi letargo espiritual. ¿Qué tengo yo, Papá, que esperas
tanto de mí?, ¿Cómo esperas de mí tanta descendencia como de
Abrahán?, ¿Cómo voy a ser bendición para todos los pueblos?
Si Abrahán, sigue siendo padre en la fe de pueblos numerosos a partir de
un solo hijo, Isaac, también tú puedes ser bendición para pueblos
numerosos. El Señor da otro imperativo: Mira al lado, sé bendición para
los tuyos saliendo de ti y marchando hacia ellos. Quizás no tengas que
andar mucho espacio porque los que están a tu lado son tierra de Dios,
pero sí necesitarás vitalidad, el Señor es nuestro auxilio, de él
recibiremos la fuerza. ¡Vive la vida! Vive la vida dando vida.

2º DÍA
¿Dónde está el Tabor? ¡Qué importa! El Tabor, más que un lugar
geográfico, es un lugar teológico, es una experiencia íntima de Dios
que vitaliza para seguir caminando hacia la Tierra Prometida. Jesús y los
apóstoles la necesitaban, y nosotros la necesitamos. Igual que Abrahán
tenía que salir, porque, para tener una experiencia de Dios, se necesita
subir al monte. Pero lo más hermoso es que en la misma búsqueda de Dios
ya tenemos el Tabor. ¿O es que la escalada del monte no es el mismo monte
en sí?
¿Quieres tener una experiencia de Dios? Sal de ti mismo y confía en que
Dios es generoso, como lo fue con Abrahán y con los apóstoles. Él es el
primero que quiere dártela, pero necesita almas abiertas que se fíen.
Necesita personas que escuchen su palabra y digan sí a su proyecto, como
lo hizo Abrahán: "Abrahán marchó como Dios le había dicho".
Gracias, Padre, por todos estos momentos de intimidad contigo que hacen
sentirme tu hijo muy amado. ¡Qué importa la pendiente del monte, si
desde ella se puede "tocar" el cielo! ¿Cómo voy a comparar vivir
junto a ti a vivir sin ti?
Un segundo de Tabor es suficiente para dar sentido a una vida. Una ráfaga
de luz de Tabor es suficiente para iluminar las noches oscuras de la vida.
¡Cuánta necesidad hay de que el mundo tenga experiencia de Dios!
Quizás la gente no sube al Tabor porque no ve cristianos "radiantes".
No te quedes con tus "talentos luminosos", tu experiencia de Dios es
una deuda para los demás.

3º DÍA
Tiene que haber "tabores" en el mundo desde donde se proyecten rayos de
luz. Quizás no haya necesidad de alejarse a lo "alto" para
iluminarnos, quizás no haya que subir montañas ni mirar al cielo,
quizás están al "lado" y no los vemos porque no hemos salido de
nuestra tierra, de nuestro ensimismamiento. Mira al hermano con una mirada
de amor y verás que su rostro resplandece.
Todo hombre es un don de Dios con el que estoy llamado a crear comunión.
Acércate y comparte tu fe con él, comparte tu experiencia de Dios
creando comunidad. Y esa comunidad puede llegar a ser un tabor para ti y
para los demás.
También podemos encontrar tabores "bajando" y asumiendo el
sufrimiento humano. Sal de ti, como el buen samaritano , y oirás la voz
de Dios que dice, señalando al hermano: "Este es mi hijo". Así
podrás entender el secreto que encierran las bienaventuranzas.
Quizás vivas en ambientes grises, apáticos, mortecinos, donde más que
vivir se vegeta, ¿por qué no llevarles una luz? Esa luz que te viene
de la palabra de Dios no es para ti, es para todos los hombres. Toda
experiencia de Dios, todo conocimiento de Dios es patrimonio de la
Humanidad. Es luz para los ciegos, es alimento para los hambrientos
espirituales, es energía vital para los decaídos. No te lo guardes
porque el fuego que no se propaga se apaga.
Gracias, Señor, por darme ese proyecto tan maravilloso de ser antorcha en
tus manos y mecha que encienda los corazones de tantos hijos tuyos, y
hermanos nuestros, que todavía no te conocen.

4º DÍA
1) Sal de tu tierra, de tus comodidades y deja todos los lastres que te
apoltronan. 2) Sube, esfuérzate, emplea tus energías, y sigue dejando
lastre para ir más ligero. 3) Escucha la Palabra que te llama y te
necesita. 4) Baja porque tu tienda no está en el monte, sino en el mundo
donde Dios quiere habitar.
La vida del cristiano es un peregrinar por este mundo como la subida al
Tabor. Es una vida en tensión entre dos tiempos: tinieblas y luz,
esfuerzo y felicidad, sacrificio y contemplación, sufrimiento y gloria.
Ni las tinieblas nos deben cegar; ni el esfuerzo, abatir; ni el
sacrificio, entristecer; ni el sufrimiento, hundir. Porque sabemos que al
final del camino que recorremos iluminados por la fe , hay una meta de
felicidad con la contemplación beatífica y la participación de la
gloria de Dios. Esta gracia se nos es dada, no para nosotros sólo, sino
para todos los hombres, con los que Dios Padre quiere que caminemos de la
mano.
Gracias por las personas que has puesto en mi camino y me han tendido una
mano para crear comunión y caminar hacia ti. Gracias por tenerme como tu
hijo amado, y querer que los demás te conozcan por mis palabras y mi
vida.
Es una gracia que nuestro Dios nos quiera hablar como a hijos mayores y
responsables que están al tanto de las preocupaciones de los padres, de
sus intereses, y que deposite su confianza en nosotros, sus hijos muy
amados.

5º DÍA
Jesús necesitaba la experiencia del Tabor para poder subir al otro monte:
el Calvario. El impulso que da la bajada del Tabor nos lanza para subir
al Calvario Eligió para que lo acompañaran a sus más íntimos: Pedro,
Santiago y Juan; los mismos que le acompañaron en el momento de la gran
tribulación de Getsemaní . Les hace testigos de las dos horas extremas
de su vida: del resplandor de su divinidad y del máximo sufrimiento de su
humanidad.
Entiendo, Padre, que detrás de cada experiencia que nos regalas, hay una
experiencia de dolor. Necesitamos que nos vayas renovando tu experiencia
para bajar al mundo en el que hay tanta oscuridad y tanta sordera. En el
mundo hay muchos agujeros negros que quieren tragarse la luz del Tabor.
También hay mucho ruido que impide que la voz del Hijo pueda ser
escuchada. Por eso aumenta y fortalece nuestra fe para tomar parte en los
duros trabajos del Evangelio.
Un segundo de Tabor es suficiente para llenar la vida, para explicar la
muerte. Nuestro Padre Dios no se esconde del hijo que lo busca. Sólo
quiere que lo busquemos de todo corazón. Unos ejercicios espirituales, un
retiro, saliendo de nuestra rutina, puede ser una experiencia de Tabor.
Cada día nos invita a tener una experiencia de Tabor con él, en ese
"tú a tú" de relación paterno-filial, para poder transmitir su vida
a través de su palabra. Su palabra escuchada, asimilada y hecha vida en
nosotros, nos vitaliza, como a sus discípulos más íntimos para darla a
los demás y así puedan experimentar su propio Tabor.

6º DÍA
Jesús les prohíbe hablar de la visión hasta después de la
Resurrección. Jesús no quiere que digamos tonterías antes de una
experiencia Pascual, como la de Pedro de construir tres tiendas. Porque la
verdadera gloria de Dios es su Resurrección. El Tabor fue una pequeña
muestra, una ayuda temporal.
De poco le sirvió a Pedro esa experiencia cuando no mucho después negó
a Jesús tres veces. Fue la experiencia Pascual la que verdaderamente
transformó a Pedro, lanzándole con toda la fuerza a ser testigo de la
Resurrección .
La base de nuestra fe tiene que estar fundamentada en la experiencia de
Jesús Resucitado, y no en experiencias sensibles agradables que son como
vitaminas que nos ayudan en el peregrinar cuaresmal de nuestra vida, en
este mundo donde se han invertido las coordenadas del hombre, donde se
grita por la libertad de Barrabás y la muerte de Jesús .
En el monte Calvario es donde se manifiesta la máxima gloria de Dios. Es
donde el Hijo muy amado del Padre entrega su vida por amor a los hombres,
siendo la cruz la máxima expresión de amor, donde Dios "conquista"
para el hombre su resurrección. Desde ahora la condición del cristiano
es la de "resucitado". Nosotros no somos lo que nos creemos, sino lo
que somos para Dios: hijos redimidos por la sangre de Cristo. Por tanto,
llamados a anunciar a Cristo resucitado.

7º DÍA
El mejor Tabor que tenemos los cristianos es la Eucaristía, ahí está
Cristo con toda su gloria del Resucitado. Es más que una visión, es
poder "tocarlo", poder introducirlo en nuestra "tienda" . ¡Toda
la gloria de Dios en tus manos!
Gracias, Jesús, por invitarnos a subir al monte de la Eucaristía, porque
sabes que la necesitamos como reclamo de nuestra condición de ciudadanos
del cielo y como alimento cuaresmal para caminar hacia la Pascua gozosa.
¿Qué mejor tienda podemos construir para vivir que la que nos da Cristo
en la Eucaristía, donde más que hacernos morada de él, es él el que se
hace morada nuestra asimilando nuestra debilidad humana para que
permanezcamos en él?
Gracias por la confianza que has puesto en nosotros, Padre, para que
salgamos de nuestra tierra, y llamar a todos nuestros paisanos, que viven
como apátridas, para que conozcan su verdadera Patria, su verdadero DNI y
su verdadero ADN étnico de pueblo de Dios, llamado a vivir en comunión
con Vosotros: Santísima Trinidad.
Esta hermosa experiencia nos ha llegado por personas que han creído y
vivido la fe en el Resucitado. No rompamos esta cadena de ser esos
pequeños tabores que enlazan el pasado con el futuro. Hoy el mundo carece
de esperanza porque no ha visto a Cristo transfigurado en los cristianos.
Sal de tu tierra y escucha al Hijo amado.