El Pan de Cada Día

Semana del 15 al 21 de diciembre

4ª ADVIENTO:

2Sm 7,1-5.8b-11.16
Sal 88,2-5.27.29
Rm 16,25-27
Lc 1,26-38


"NO TEMAS, MARÍA, PORQUE HAS ENCONTRADO GRACIA ANTE DIOS"



1º DÍA

David quería construir un templo para Dios, sin preguntarle qué es lo
que quería. Dios no quiere residencias de ancianos, por muy lujosas que
éstas sean. No es un Dios para darle culto en un templo, sino que es el
amigo fiel del hombre que quiere acompañarle en su peregrinar por la
vida, como acompañó al pueblo de Israel por el desierto.
Gracias, Señor, por elegir nuestros corazones como el mejor templo y
la mejor morada que te podemos dar . Tú llamas a la puerta de cada
hombre, como llamaste a la de María. Dame la suficiente pobreza de
espíritu para levantar mis manos hacia ti, como el Salvador, como el
compañero que da sentido a todos mis esfuerzos y luchas. Tú quieres
entrar dentro de nosotros porque nos quieres salvar desde dentro. Te
quieres encarnar en nosotros para hacer de nosotros dioses. ¿Qué somos
nosotros para ti para que hagas esa opción incomprensible por nosotros?
Como María queremos darte nuestro SI total y absoluto.
Auméntanos la fe, como María, porque el SI de ella no fue fruto de
sus esfuerzos, sino de su fe, con su acogida a la Palabra. Queremos
dejarnos educar por ti y ser dóciles a tu voluntad.
Madre, te necesitamos como Dios necesitó de ti. Enséñanos a acoger
la palabra de Dios, enséñanos a orar y decir SI a la encarnación de
Jesús en cada uno de nosotros.

2º DÍA

El hombre ha tratado de levantar suntuosos templos a Dios para
justificar sus apegos a las riquezas, queriendo hacer a Dios a imagen y
semejanza del hombre, sin pensar que lo que Dios quiere es habitar en
el corazón del hombre, caminando con él en su éxodo por la vida .
¡Cuántos esfuerzos baldíos por querer llenarnos de lo que no sacia!
Esa es la triste lucha del hombre, de su lucha por llenar un corazón
insaciable. Nos hiciste con un corazón grande para que sólo sea
llenado por Ti, y por eso nada hay en el mundo que lo pueda llenar .
¡Qué grande eres, Señor, y grande tu misericordia!, El cielo baja a
la tierra y el Amor llena nuestras vidas. ¿Qué más riquezas podemos
desear? Tú eres nuestro tesoro, la perla preciosa de infinito valor
que el mundo ciego no es capaz de ver. Por eso, danos ojos de buen
mercader para descubrirte .
¡Ven, Señor, Jesús! Invade nuestro corazón, ilumina nuestra mente
y que te podamos ver en nuestros hermanos porque, como dijo un autor,
los hombres somos capaces de ir hasta las estrellas, pero no sabemos ir
hasta el hermano. Si Tú te encarnas en el hombre, yo estaré tan cerca
de Ti como lo esté del hermano más separado de mi corazón.
Podemos comprender que nos apretujemos en los transportes públicos,
nos choquemos en las aceras de las grandes ciudades, y sin embargo
¡qué lejos estamos los unos de los otros!

3º DÍA


¡Qué maravilla contemplar este misterio de todo un Dios que se
despoja de su divinidad para revestir de ella nuestra pobre humanidad!
Sólo podemos caer de rodillas y dejar hablar a nuestro corazón, porque
nuestra mente no tiene palabras para expresar este acontecimiento.
Hablaste con Abrahám, hablaste con Moisés cara a cara, pero ahora
vienes a hablarnos a nosotros con tu presencia hecha carne. ¡Qué bien
te podremos entender cuando hablas nuestro idioma! Cuando te haces
pobre como nosotros, cuando te haces limitado como nosotros, cuando te
vacías de tu divinidad y nos hablas desde tu humanidad, cuando para el
mundo eres un número más , como nosotros que sólo somos para el
mundo un número más en las estadísticas.
Esta locura del amor de Dios por el hombre no es comprensible desde los
presupuestos humanos. Sólo entra en la lógica del amor, de la entrega
y de la donación. Es desde ese "tanto amó Dios al mundo"... , como
puede entrar en nuestra cabeza la Encarnación. Pero Dios sigue amando
al mundo y hoy nos dice: "Tanto amo al mundo que ahora te envío a ti,
hijo mío. Son muchos los hombres, tus hermanos, que no me conocen. ¿No
me dejarías tú encarnarme en ti, y mostrarme a tus hermanos?, ¿no
podrías encarnarte en el que padece las injusticias, en el oprimido, en
el pobre, en el que sufre, y ser tú el que le lleves mi salvación?

4º DÍA

Un día oyó María estas palabras de Dios: "No temas, María". Hoy
también nos lo dice a nosotros: "No temas. Te necesito para que tú
seas mi templo, mira que estoy a la puerta de tu corazón porque quiero
habitar en él . Son muchos los templos de piedra como el que quería
construir David, que cada vez están más deshabitados por los hombres,
pero tú ya sabes que a mí lo que me gusta es caminar con el hombre,
habitar en su corazón. ¿Tú no me responderás con un "sí" como
María? ¿No me dejarás encarnarme en ti? Quiero sellar una alianza
contigo y en ti fundaré un linaje perpetuo".
¿Cómo será esto, Señor? Tú ya sabes de mi pobreza, de mis
limitaciones, de mi infidelidad... Bueno, ya me conoces.
No sabemos la trascendencia que para cada uno de nosotros tiene nuestro
"sí" o nuestro "no" a los planes de Dios. Son de vida o de
muerte por generaciones. Eva dijo "no", y María dijo "sí",
¿Qué le decimos nosotros?
Tus propuestas me vienen grandes, Señor, pero como ya me conoces,
antes de decirnos nada empiezas por darnos esa palabra tan apropiada que
nos da tanta seguridad: "No temas". Si tú vienes conmigo, Señor,
iré donde quieras, pero no me dejes sólo, porque yo sin ti no soy
nada.
Porque el pensar que te irás
me causa un terrible miedo
de si yo sin ti me quedo
de si tú sin mí te vas. (Himno)

5º DÍA

Parece ser que en la Biblia, viene 365 veces esta expresión: "No
temáis, no tened miedo", etc. ¡Qué bien nos conoces! Sabes leer
en nosotros esos miedos a que nos pidas más de lo que creemos poder
dar. Auméntanos la fe y la sencillez de María para poder responderte
cada día: "Hágase en mí según tu palabra". Tú no nos vas a
pedir nunca nada que antes no nos hayas dado.
Contigo, Mamá, vamos seguros y podemos caminar cantándote: Madre de
los creyentes, que siempre fuiste fiel, danos tu confianza, danos tu fe.
Pasaste por el mundo en medio de tinieblas, sufriendo a cada paso la
noche de la fe, sintiendo cada día la espada del silencio, a oscuras
padeciste el riesgo de creer.
Ella, siempre atenta a nuestras necesidades , nos tiende su mano para
sacarnos de la oscuridad del refugio donde nos escondemos temerosos y
salir a proclamar con alegría lo que dice el salmista: Cantaré
eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por
todas las edades.
Quiero anunciar con la palabra y con la vida, Señor, que Tú eres el
camino, la verdad y la vida. El verdadero camino que conduce a la Vida
que todo hombre busca a tientas pero que muchos no lo encuentran.
¿No damos la mano a un ciego cuando observamos que se va precipitar a
un abismo? Tú y yo somos esas manos que Dios quiere tender a los
ciegos en la fe. La fe es el mejor regalo de Dios. No lo escondas.
Démosle un "Sí", como María, para poder cantar: "mi espíritu
se alegra en Dios mi salvador".

6º DÍA

Creo en Dios, Padre Todopoderoso". Dios Todopoderoso no necesitaba el
consentimiento de María para acercarse al hombre, sin embargo quiso
contar con él, porque antes que Todopoderoso es Padre. Y su amor
paternal, y no paternalista, le hace buscar el desarrollo de sus hijos,
contando con ellos para hacerse presente en el mundo.
El verdadero hijo de Dios se reconoce continuador de la historia de
salvación, sabe que es responsable de revelar el rostro del Padre ante
sus hermanos y ante toda la creación.
En este camino, nada fácil, se necesita gran humildad, asumir la
anulación de nuestros propios proyectos y criterios y estar abierto a
los proyectos y criterios del Padre. Para ello tenemos la ayuda siempre
dispuesta de María, nuestra Madre, que nos puede enseñar cómo
abrirse a los planes de Dios.
Si tú eres mi Padre , me amas y deseas mi felicidad más que yo mismo,
necio seré si no sigo tus planes porque es lo que más me conviene,
aunque no los comprenda .
María tampoco llegaba a entender lo que el ángel le decía. Sólo una
cosa tenía cierta, y era que sabía de Quién se fiaba. María con su
"sí" se convirtió en el punto de encuentro entre Dios y el hombre.
Y ella nos invita a que nosotros también seamos ese punto donde los
demás se encuentren con Dios. ¡Qué misión tan hermosa! ¿Podemos
decir que el encuentro con cada cristiano es un encuentro con Cristo?

7º DÍA

El que pertenece a la Familia Trinitaria se hace presente en la familia
de Nazaret. Dios es Amor, y el amor se concreta en crear comunión.
Donde hay comunión ahí está Dios. Lo suyo es crear familia. Por eso
su forma preferida y más soñada de hacerse presente es en el seno de
una comunidad.
"Y le pondrás por nombre Jesús", que significa Salvador. Esta era
la misión de Jesús: Salvar al hombre desde la comunión de unos con
otros. "Fue voluntad de Dios el santificar y salvar a los hombres, no
aisladamente, sin conexión alguna de unos con otros, sino constituyendo
un pueblo, que le confesara en verdad y le sirviera santamente" (LG
9).
El Padrenuestro es la oración por excelencia y la más comprometida
que hay, y nos tiene que secar la lengua o sentir un nudo en la garganta
cuando pretendemos rezarla y no vemos a los demás como hermanos.
Líbranos, Señor, de mirarnos tanto a nosotros mismos, de esas miradas
tan cortas que nos producen miopía y acabamos por no ver nada, más
allá de nuestras narices . Haznos ampliar la mirada al hermano, a todos
tus hijos que tú nos pones delante, porque todos somos tuyos, te
pertenecemos. Tú eres el origen y destino de nuestras vidas Yo no puedo
ir hacia ti saltándome al otro, esquivando su mirada, porque he perdido
la oportunidad de encontrarte a Ti en él.
Cuando compartimos el mismo Cuerpo de Cristo en la Eucaristía ¿
estoy cerca de mi hermano?