BAUTISMO DEL SEÑOR
Is 42,1-4,6-7
Sal 28,1-3.9-10
Hch 10,34-38
Mc 1,6-11
"Tú eres un Hijo amado, mi predilecto"
1º DIA
El Bautismo de Jesús es una nueva epifanía (manifestación) sin
intermediarios. No como a los pastores mediante unos ángeles o a los
magos mediante una estrella. Aquí es la misma voz del Padre la que da a
conocer a los hombres quién es Jesús. Es la manifestación de su
divinidad. Es la gran epifanía de la Trinidad: la voz del Padre, la
visión del Espíritu Santo y la presencia tangible del Hijo. La Familia
Trinitaria en pleno. Pero, por la Encarnación de Jesús, estamos todos
incluidos en esta Familia. Ante esta realidad, cualquier palabra
reduciría su encanto: Somos "divinos". Ante este misterio, sólo el
silencio, la contemplación y el saboreo.
No tengo palabras, Amadísimo Padre, para expresar lo que produce en mi
ser el que tú me llames "hijo amado"., Porque al hacer referencia a
Jesús, y estar nosotros unidos a él, nos lo estás diciendo también a
cada uno de nosotros. Si soy amado, preferido, mimado, guardado por ti,
¿qué he de temer? ¿Qué más puedo desear? No me merezco tan gran
estima por tu parte.
Todo es gracia, y todo es don. Tú has puesto tu Espíritu en mí, y
tomándome de la mano, esperas que sea luz de las naciones, dándome la
misión de abrir los ojos a los ciegos para que te vean, sacar de las
mazmorras de las tinieblas a los que viven la vida sin sentido. Gracias,
Padre, porque hoy esperas de todos nosotros, ser la epifanía para los
que no te conocen, empezando por los más cercanos.
2º DIA
El Verbo, no conforme con presentarse débil, indefenso y pobre, va
todavía más allá. El Bautismo de Jesús, al contrario del nuestro que
es una liberación, para Jesús es entrar por segunda vez en el mundo,
tomando los pecados, los pecados que los demás dejaron dentro. "Al
descender a las aguas del Jordán entró en nuestra vida. El Bautismo es
para Cristo un segundo nacimiento" (Lanza de Vasto)
¡Qué gran momento es éste, el primero en el que se hace presente, de
manera tan explícita, la Santísima Trinidad!, ¡No es para menos: la
celebración del Bautismo! El Padre habla en el cielo desgarrado, el
Hijo se sumerge orando en las aguas, el Espíritu Santo se cierne sobre
él, bajo la forma de paloma.
¡Qué alegría la nuestra, que por medio de Jesús, somos
introducidos en el seno trinitario! Bautizados con Cristo y hechos uno
con él, nos hacemos propias las palabras del Padre que dice a cada uno
de nosotros: "Tú eres ni Hijo amado, en ti me complazco". ¿Qué
más puedo desear, mi Dios? Gracias por tu nacimiento, gracias por tu
bautismo, gracias por tu entrega incondicional por nosotros.
¡Cuánto me gustaría responderte siendo un hijo responsable,
revelando a mis hermanos su verdadera identidad que, por desconocerla,
se minusvaloran y se sienten frustrados por no poder llenar sus
corazones con sus ansias de eternidad. Porque el corazón del hombre
está hecho a tu medida y sólo tú eres capaz de llenárselo .
3º DIA
Las aguas son un símbolo de la muerte. Allí te introdujiste, pero no
de manera simbólica, sino como un anticipo del bautismo que te
esperaba: ese misterio Pascual al que te encaminabas. Tu vida pública
empieza con un bautismo de agua, pero termina con un bautismo de sangre
en la cruz .
Del Jordán saliste con la alegría del Padre y el cielo abierto. Y de
la Cruz saliste, pasando por el sepulcro, resucitado.
Nosotros, por medio del Bautismo, hemos sido injertados en Cristo, por
lo que la bienaventuranza del Padre, también es para nosotros.
¡Qué misericordia y amor tan grande nos tienes, Padre, para
considerarnos tus hijos y abrirnos las puertas de tu corazón celestial!
¿Qué somos nosotros, sin Jesús? Seguiríamos cautivos, ciegos,
habitando en las tinieblas... Pero por tu gran misericordia nos
rescataste y nos diste vida con tu vida. Puesto que ahora vivo, Señor,
¿qué quieres de mi vida? Tuya es porque me la diste, tuya porque la
rescataste, tuya porque me sedujiste. Si quieres que sea yo ahora tu
siervo amado, al que envías tu Espíritu para ser tu instrumento
salvador de las naciones, aquí estoy para hacer tu voluntad. Una cosa
sólo te pido, Señor: que tu Espíritu me embriague; que no beba otro
vino que el de tu amor que endulza nuestro paladar, da alegría y
sentido a nuestra vida y nos impulsa a ser tus heraldos, predicando con
el testimonio de vida y con la palabra la Buena Nueva del Reino.
4º DIA
El Bautismo se celebra con una fiesta familiar. Nunca intuiremos lo
pobre de nuestra fiesta con la grandeza de lo que celebramos. En el
Bautismo de Jesús, se abrieron los cielos y tiraron la "casa por la
ventana". Allí estaba la Familia Trinitaria en pleno. ¡No era para
menos! El Padre todo emocionado diciendo: "Este es mi hijo". El
Espíritu Santo, nervioso, queriendo derramar su gracia sobre todos. Y
el protagonista dando un paso con el que iba a revolucionar el mundo. El
mundo iba a girar 180 grados y nadie se daba cuenta. El cielo, cerrado
para el hombre, se abría y nadie se percataba de ello. El hombre se
hacía hijo de Dios y nadie se enteraba.
Feliz el hombre que escucha tu llamada; feliz el hombre que te
contempla, Padre; feliz el hombre que se siente hijo tuyo.
¡Qué gran acontecimiento en un sitio tan vulgar!, a orillas del
Jordán. Y nadie vio la inundación de gracia que de él salía, como
casi nadie vio en Belén a ese Niño-Dios. Sólo la aprecian los
privilegiados, que están atentos a la escucha de la Palabra, y tratan
de ver las cosas y los acontecimientos desde la mirada de Dios.
Danos, Señor, ese corazón limpio para verte en ¡tantas ocasiones!
que pasas por mi lado , para poder ver tu gracia en tantas personas que
como Jesús pasan haciendo el bien. Porque tú no haces distinción de
personas ni de naciones. Porque tu gracia está repartida a raudales por
ese cielo rasgado, que todos tenemos sobre nosotros.
5º DIA
La Encarnación de Dios, más que un hecho puntual ocurrido con su
venida al mundo a través de María, es todo un proceso que continúa
con Belén, Egipto, la obediencia a sus padres y poderes públicos. Pero
el Bautismo es el máximo abajamiento de Dios, es asumir el pecado del
mundo . Quizás no seamos capaces de imaginar siquiera lo que esto es,
porque el pecado está tan arraigado en nuestra condición humana que lo
llegamos a vivir como con cierta normalidad. Pero desde la mirada de
Dios tiene que ser tremendamente doloroso. Asumir el pecado del mundo es
ir contra sí mismo, contra su propio ser, contra su propia identidad.
El paso siguiente es de "elevación" en la cruz, en pago a este
pecado asumido. El Bautismo de Jesús en el Jordán es como el prólogo
de su bautismo en el Gólgota . Jesús no tenía que lavarse de ningún
pecado, sino que se estaba bautizando en lugar nuestro, tomando lo que
nosotros teníamos que dejar. "Tomó los pecados que los demás
dejaron dentro" (Lanza de Vasto).
No es para menos el que los cielos se rasgaran y se convulsionara la
creación entera. Pero muchas veces no llegamos siquiera a atisbar
este misterio de amor tan profundo de Dios por el hombre.
Regálanos, Señor, el profundizar en este inefable misterio de tu
corazón, para poder saborear tu amor al extremo de tomar mi pecado,
hacerlo tuyo y pagar por él. ¿Por qué esa predilección por los
pecadores?
6º DIA
Jesús, al ponerse en la cola para recibir el bautismo como un pecador
más, debía sentir la necesidad de recibir el bautismo penitencial que
Juan predicaba, más que nosotros cuando nos acercamos al sacramento de
la Reconciliación, a recibir el abrazo del Padre.
La voz del Padre declarándole su "Hijo amado", es el resultado de
toda una vida oculta y formada dentro del hogar de Nazaret, no viviendo
en una sinagoga, ni en el templo de Jerusalén, ni en ninguna escuela
rabínica.
La mayor parte de la vida de Jesús, transcurrida dentro del hogar de
Nazaret, nos impulsa a ver que la forja del "Hijo amado" va por
caminos ordinarios de la vida, y no a través de grandes
acontecimientos.
La vida oculta de Nazaret permite a todos entrar en comunión con
Jesús a través de los caminos más ordinarios de la vida humana.
Nazaret es la escuela donde se comienza a entender la vida de Jesús: la
escuela del Evangelio... Una lección de silencio ante todo... Una
lección de vida familiar... Una lección de trabajo..." (NC. 533).
Jesús, tesoro escondido oculto en Nazaret , permíteme vivir una vida
enraizada en ti, escondida en ti (Col 3,3). En contacto con el fuego de
tu amor, eleva la temperatura de mi vida tanto que explote al exterior
como un volcán. Y donde lo que aparezca al exterior sea la vivencia
oculta en mi interior: mi unión contigo.
7º DIA
Gracias, Padre, porque tú me has tomado de la mano a través de toda
esa cadena de bautizados, por los que me ha llegado tu Espíritu,
haciéndome alianza de amor, adoptándome como hijo muy amado tuyo.
Porque nos has introducido en el Jordán de nuestra vida, de nuestra
historia, de las miserias del mundo, y asumiéndolas con Jesús, poder
redimirlas.
No puedo recibir palabras más entrañables, tiernas, delicadas,
cariñosas y familiares que las que tú me diriges. Me llamas con
predilección y me unges para ser luz de las naciones.
¿Luz de las naciones? Mucho espera nuestro Padre de cada uno de sus
hijos. Lo que sí es cierto es que Jesús pasó haciendo el bien. ¿Y
por qué nosotros no pasamos haciendo el bien por los demás, empezando
por donde estemos?, en nuestros ambientes, en nuestra historia. Uno no
sabe la trascendencia de nuestros pensamientos, palabras y obras. Pero
cuando Dios está con nosotros, cualquier cosa se puede esperar de él.
Porque nuestras pequeñas acciones, que pesaríamos nosotros con una
báscula de laboratorio, él les da valor de vida eterna porque las pesa
con un brazo de amor infinito.
Sigue la corriente del Jordán de la vida, de tu historia y no empieces
a mirarte a ti mismo, midiendo tus fuerzas al pensar lo que puedes
hacer, sino más bien lo que con Dios puedes hacer. "El nuevo
bautizado en la vida no dice tanto: "Yo ¿qué puedo hacer?", sino,
"yo ¿qué estoy dispuesto a hacer?" (Fidel Aizpurúa).