El Pan de Cada Día

Semana del 2 al 8 de marzo

Ciclo B


3ª CUARESMA:

Ex 20,1-17.
Sal 18,8-11.
1Co 1,22-25.
Jn 2,13-25.



"No convirtáis en un mercado la casa de mi Padre"



1º DÍA

"Los mandamientos ponen de relieve los deberes esenciales y, por
tanto indirectamente, los derechos fundamentales, inherentes a la
persona humana" (N.C.). Fueron la primera Declaración de los Derechos
Humanos… y Divinos. Esa ley natural inscrita en nuestro corazón, que
nos hace sentir bien cuando la cumplimos y sentir el latigazo de la
conciencia cuando la quebrantamos.
Las palabras "mandamiento", "ley", "norma" vistas en sí
mismas, no son palabras que atraigan, sino que dan la sensación de
carga. El espíritu de la ley es la liberación del hombre. Cuando una
ley se interioriza se hace liberadora . Y Jesús vino a liberarnos de la
norma impuesta, por la ley del amor asumida .
Dios no quiere que el hombre viva con cargas insoportables , sino que
viva ligero y alegre. Sufre por vernos tristes. El estar pendientes de
si "cumplimos" o no "cumplimos" una ley, supone estar esclavo de
ella. Dios quiere que asumamos su contenido como una instrucción
paterna, como las normas que da un padre al hijo, para su bien.
El Señor nos dice: Mírame a mí, no te fijes en nadie más, yo soy tu
norma, si me amas cumplirás mi voluntad . La obediencia es la medida
del amor . La ley del amor está por encima de cualquier mandamiento:
"Ama y haz lo que quieras" (S. Agustín).

2º DÍA

Según valoramos las cosas, así las cuidamos o custodiamos. ¿Cómo
valoro yo mi vida física? Por los cuidados que tengo veo lo que la
valoro, pero ¿procuro los mismos cuidados a mi vida eterna? ¿Cuál
vale más?, ¿Qué valgo yo para ti, Señor?
Mi vida, comprada a precio de la sangre de Cristo , necesita una normas
para conservarla, porque está destinada a la más alta dignidad: "La
razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del
hombre a la unión con Dios" (GS 19).
Quiero darte gracias, Señor, por darme esa ley perfecta, más valiosa
que cualquier otro tesoro, para poder custodiar tu Vida-Amor en mí.
Porque tú, mi Hacedor, mi Padre, sabes mejor que yo aquello que me
conviene. Que tu palabra me guíe en mi camino hacia ti.
Y saber, Señor, que tu sagrario más estimado es el corazón de cada
persona, hace que desee que emplees tu látigo para sacar de mí todo
pecado y todo espíritu inmundo, que no me deja hacer de mí el lugar de
encuentro y diálogo contigo.
¿Cómo puede la mano de Jesús acariciar a un niño y esgrimir un
látigo? El celo por el pobre, el desamparado, el enfermo, el niño
maltratado, hace que vuelque su energía, no sobre los malvados, sino
sobre el mal, simbolizado en la adoración al dios dinero, origen de
todos los males.
Gracias, Señor, porque tu celo descarga el látigo sobre el pecado y
no sobre el pecador, por el que tienes entrañas de infinita
misericordia.

3º DÍA
Al igual que una central nuclear, que tiene un gran potencial para dar
energía a regiones enteras, puede, en caso de fallo, producir terribles
desastres, así nuestras vidas tienen un impresionante potencial, tanto
para el bien como para el mal. La misma capacidad había en el mayor de
los santos que en el personaje más cruel y nefasto de la historia.
Todos nuestros actos tienen gran trascendencia, incluso los actos
cotidianos más pequeños. No son acciones neutras.
Por eso, Señor, quiero acoger tus mandamientos y palabras como la
mejor guía de mi vida, porque me asusta el mal que puedo hacer cuando,
por evitar la cruz, elijo mis camino y no los tuyos . Quiero cuidar mi
vida porque tiene un valor eterno.
La vida es como el agua. Si no tiene canales de distribución para dar
y recibir, acaba corrompiéndose como el agua estancada. Mientras que
si la doy en la medida que la recibo de Dios, será como agua que da
vida a los demás, al igual que los árboles plantados a la vera del
arroyo .
Gracias, Señor, por hacerme ver la importancia que tengo para ti, como
instrumento tuyo, para llevar la vida eterna a los demás, en este
mundo en el que se me va la fuerza por la boca, diciendo lo mal que
está, mientras que no hago nada para remediarlo allí donde estoy. Dame
sed de tu Palabra para desearla como lo más vital para mi vida porque,
sin ella me perdería y afectaría a los demás.

4º DÍA

Al igual que Jesús nos trae la ley nueva del amor, que supera la ley
antigua de los diez mandamientos, también el templo, como lugar de
encuentro con Dios, se convierte ahora, a través de su persona, en el
verdadero templo de Dios.
El templo estaba dividido en multitud de atrios y estancias que
separaban a las personas y se castigaba, hasta con penas de muerte, el
pasar de unas a otras: atrio o espacio de los gentiles, el del pueblo,
el de los varones, el de los sacerdotes, el del sumo sacerdote.
Gracias, Jesús, porque fuiste un verdadero destructor del mal, un
demoledor de muros de separación. ¿Cómo condenar a muerte a la
persona no cristiana que quiera entrar en tu corazón? Inconcebible.
Gracias porque en ti no hay acepción de personas, tu mayor deseo es la
comunión . En el gran templo de tu corazón cabe toda la Humanidad.
Gracias por hacer también de nosotros morada de tu amor infinito y
querer que cada cristiano sea un templo de encuentro de los demás
contigo. ¿Cómo tendré que purificar mi cuerpo y mi vida para que los
demás puedan encontrarte? Emplea el látigo contra tanta mercadería
que ocupa los atrios de mi corazón, y arranca aquello que ya tiene
costra y fuerte adherencia que yo no puedo quitar. Pero emplea tu
bondad paternal y ternura maternal que asumen el dolor del hijo, porque
es necesario para curarle.
No hay amor sin dolor.

5º DÍA

Tú, como Padre bondadoso y de infinito amor, cargas con las culpas de
tus hijos, prefiriendo el dolor sobre ti mismo antes que sobre nosotros.
Al cargar con nuestros pecados sobre tus espaldas, nosotros te atamos a
una columna, descargando el látigo violentamente sobre las de tu Hijo .
El Reino de los cielos se abre, a base de grandes dificultades en un
mundo cada vez más paganizado, y la mejor violencia que puede hacer un
cristiano es la de no seguir sus mandamientos, la de no doblegarse
ante la mentira y proclamar la verdad con la palabra y con los hechos.
No matar por la verdad, sino dar la vida, si es necesario, por ella. No
hay mejor látigo que el de la verdad, hecho con nudos de amor.
"Nosotros predicamos a un Cristo crucificado" porque él asumió
nuestras culpas.
Es algo incomprensible para toda persona que no entre en el corazón
amoroso y paternal de Dios. Dejemos cualquier razonamiento humano. Es
una entrega de Dios por lo que, más que buscar explicaciones, es mejor
guardar silencio ante lo inefable y contemplar el hermoso y grandioso
misterio de la cruz. Allí donde sus palabras suenan para pedir perdón
por la ignorancia de la verdad .
Dame fuerzas, Señor, para hacerme violencia a mí mismo, y para que
ningún obstáculo, ni miramiento humano me impidan dar razón de mi fe,
para poner a los hombres ante la Verdad, mitigando así tu sufrimiento
crucificado en tantos hermanos.

6º DÍA

"¿Quiénes son los que venden corderos y palomas? Los que en la
Iglesia buscan su propio interés más que el de Cristo" (S.
Agustín).
Muchas veces las iglesias han sido refugio o cueva de ladrones, donde
se cobijaban los explotadores y opresores de los pobres, refugiándose
en el culto de la misa u otras prácticas religiosas, y en la
"ofrenda" para contribuir a los gastos de la iglesia. ¿Y nosotros
no pretendemos "comprar" a Dios, cuando damos algo para tenerle a
nuestro favor?
Yo, que creo estar cerca de ti, Señor, ¿qué apegos tengo que no me
dejan encontrarme contigo? Muchas veces te quiero ofrecer cosas, como si
te quisiera comprar con sacrificios, mientras que lo que tú quieres es
un corazón contrito .
"Jesús hablaba del templo de su cuerpo", el cual no es un lugar,
sino una persona, una comunidad, su pueblo elegido, algo vivo y no de
piedras . Nosotros, como miembros de su cuerpo , nos convertimos en
templos más valiosos que cualquier catedral. Y es ahí, en el hermano
pobre y desamparado, donde Jesús quiere ser adorado en espíritu y en
verdad.
Dame entrañas de compasión y unos ojos limpios, Señor, para
encontrarme contigo en tantos "templos" ruinosos y derruidos que
deambulan por las calles de las grandes ciudades. No podemos mirar para
otro lado. Danos tu mirada compasiva y un corazón abierto y generoso.

7º DÍA

Tú, María, nuestra Mamá, fuiste el templo más sagrado de Dios.
Llevaste a Dios en tu seno virginal y en tu corazón. Tú que eres de
nuestra raza y nuestra Madre, enséñanos a nosotros, tus hijos, cómo
hiciste para ser ese templo puro para que nosotros te podamos imitar con
la ayuda del Espíritu Santo.
Ella nos enseña los tres consejos evangélicos básicos para todo
cristiano: Fue mujer pobre y sencilla que puso toda su confianza en el
Señor, y él la hizo rica en gracia. Por eso su espíritu se
regocijaba y su alma daba gloria al Señor . Fue la mujer obediente al
proyecto de Dios en ella, que supo decir: "Hágase en mí según tu
palabra". Fue la mujer casta porque en su corazón sólo habitaba
Dios, donde con él, todo lo meditaba y oraba .
Te pido, Señor, por mediación de María, que tú seas el primero en
mi vida, que encuentres en mí un corazón abierto, confiado y dispuesto
a hacer tu voluntad. Porque, como María, yo también quiero ser
dichoso, poder dar vida a generaciones, saber en cada momento lo que
tengo que hacer, meditar todos los acontecimientos y circunstancias que
cotidianamente pasan por mi vida y que, a través de ellos, tú nos
hablas.
Tú, Señor, que en el banquete eucarístico, con tus palabras: "Esto
es mi Cuerpo", transformas el pan en tu Cuerpo, te ofrezco mi cuerpo
para que con tu palabra vivificadora, lo limpies y puedas servirte de
él como templo vivo, donde te encuentren mis hermanos.