Ciclo B
4ª PASCUA:
Hch 4,8-12.
Sal 117,1-29.
1Jn 3,1-2.
Jn 10,11-18.
"El buen pastor da la vida por las ovejas"
1º DÍA
De Dios no podemos dar definiciones, sólo símbolos que nos dan una
pequeñísima idea de él. El se define como "Yahveh" (Yo soy).
"Yo soy la Luz", "yo soy el Pan vivo", "yo soy el
Camino…", "yo soy la Vid", "yo soy la Resurrección", etc.
Y hoy nos dice: "yo soy el Buen Pastor". El que da la vida… por
ti.
¿Es que yo valgo más que tú para que des la vida por mí? ¿Es que
mi vida vale más que la tuya?... Ahora caigo en la cuenta de que me
llamas hijo, pues ¡lo soy!, y todo es por puro amor; soy de tu misma
casta, semejante a ti. Si te hubiera llamado desde el principio
"Papá", no te hubiera hecho esas preguntas. ¿Qué padre o madre no
da la vida por su hijo? Aunque hay de todo, tu amor es infinito y sin
condiciones.
Es Buen Pastor porque no sólo cuida, defiende, alimenta, conoce a cada
oveja, las reúne y cura, sino que hace desarrollarnos como hijos de
Dios, convirtiéndonos en pastores. Como Pedro, que de un cobarde, que
niega a Jesús ante el peligro, se convierte, con el Espíritu del Buen
Pastor, en verdadero defensor del nombre de Jesucristo, confesándolo
ante sus enemigos, y acusándoles de haber desechado la piedra angular
de la salvación.
En cada encuentro contigo me examinas para que sea un buen pastor y me
haces la misma pregunta que a Pedro: "¿Me amas?" Tú lo sabes,
Señor.
2º DÍA
En esos momentos difíciles de la vida, en que todo parece que se nos
cae encima, no estamos solos. El Buen Pastor nos acompaña, e incluso
carga con nosotros cuando no podemos más .
"Una noche tuve un sueño. Caminaba por la playa en compañía del
Señor, y vi como el espejo de mi vida reflejaba todos mis días.
Recordé los días pasados. En la película de mi vida se dibujaban
huellas sobre la arena; de un lado estaban mis huellas, del otro las del
Señor. Así continuamos caminando hasta el final de mis días.
Entonces me detuve. Volví a mirar atrás. Descubrí que en ciertos
momentos, había solamente un par de huellas, que estos momentos
coincidían justamente con los días más difíciles de mi vida, los
días de más angustia y más miedo, los de mayor dolor.
Entonces yo reclamé al Señor: "Señor, tú me prometiste que
estarías conmigo todos los días de mi vida, y yo acepté vivir
contigo. ¿Por qué, pues, me has dejado sólo en los peores momentos de
mi vida?" Y el Señor me respondió: "Hijo mío, querido: te dije
que estaría contigo a lo largo de todo el camino y que no te dejaría
solo ni un minuto, y no te he abandonado nunca….Los días en donde has
visto un solo par de huellas sobre la arena fueron los días en que te
llevaba cargado" (Bresilier)
Gracias, Señor, porque nunca me falta ni me faltará tu amor,
aceptándome como soy: infiel.
3º DÍA
¡Qué tristeza para un padre el que no sea reconocido por sus hijos!
Padre, tengo a mi alrededor muchos hijos tuyos y hermanos míos que no
te conocen; hay muchas ovejas que están descarriadas y yo estoy cerca,
¿qué quieres que haga? Yo no puedo alcanzar mi felicidad si alrededor
hay mucha desgracia. Un hijo no puede dar la espalda a un padre que
tiene a muchos hijos descarriados.
Hoy son noventa y nueve las ovejas descarriadas por cada una que está
en el redil . Te faltan pastores, ¿verdad, Señor? Y tú quieres que
cada cristiano sea un "pastor" en su ambiente. Tú no quieres que
seamos sólo ovejas que pacen pasivamente, tú no quieres que seamos
hijos sin desarrollar. Como un padre responsable, quieres que tus hijos
nos desarrollemos, interesándonos y preocupándonos por los
"negocios" del Reino. Por eso tú, con el Espíritu Santo, nos has
ungido, y nos llamas a la responsabilidad de ser "pastores" en
nuestros propios ambientes.
"Obreros de la viña son todos los miembros del Pueblo de Dios: los
sacerdotes,… los fieles laicos, todos a la vez objeto y sujeto de la
comunión de la Iglesia y de la participación en su misión de
salvación" (CL 55). Todos poseemos el mismo Espíritu del Buen
Pastor.
4º DÍA
La mayor grandeza del hombre no está en ser la criatura más
evolucionada de la naturaleza, sino en su identidad divina de hijo de
Dios; y la bienaventuranza es vivir esa identidad y desarrollarla hasta
dar frutos de vida eterna en nuestros hermanos que ignoran su propia
identidad. Todos los cristianos debemos cuidarnos los unos a los otros.
Son varios los trazos que han dibujado la figura del Buen Pastor, pero
hay uno muy denso en su contenido: "Jesús fue el hombre para el
otro" (Bonhoeffer). Por desgracia, muchos no ven en el cristiano la
figura de Cristo, el Buen Pastor. El mensaje que Jesús nos da con su
vida es que no hizo nada para provecho propio, poniendo la mirada y
tendiendo la mano hacia el necesitado; por eso "El cristiano es el que
da la mano. El que no da la mano ese no es cristiano y poco importa lo
que pueda hacer con esa mano libre". (Peguy).
Una anáfora de la misa dice: "Al perder el hombre su amistad con
Dios, El no le abandonó al poder de la muerte, sino que compadecido
tendiste la mano a todos, para que te encuentre el que te busque". La
mano tendida de Dios se llama Cristo.
Dame tus ojos de Buen Pastor y tu Espíritu, para que mire a los demás
con tu misma mirada misericordiosa y generosa, para que yo sea tu mano
tendida que lleve a cada hombre al disfrute del redil de tu Reino . Que
tu Espíritu me dé fuerzas para aceptar el reto de mi responsabilidad,
de crear fraternidad y lazos de unión dentro de tu rebaño.
5º DÍA
Muchos son los intentos por hacer un mundo mejor. Aparecen líderes con
grandes promesas, proyectos de convivencia humana, sistemas políticos,
etc., pero parece que no se encuentra la fórmula de la convivencia
humana. También ¡cuánto lobo vestido de oveja descubrimos cada día!,
¡cuánto mercenario o pastor asalariado! Nuestra humanidad está herida
por las discordias, las guerras, el terrorismo…
¿No será que desechamos la piedra angular que se saca de la roca del
Calvario, porque nos quedamos solamente con la sombra de la cruz? En
nombre de Jesús Nazareno Pedro curó a un enfermo. La Humanidad enferma
tiene solución: Cristo. El es la piedra angular y única en que se
puede construir el edificio de la verdadera convivencia humana. Porque
no hay otros lazos que unan a todos los hombres y a todos los pueblos,
más que los lazos de amor. El amor es el vínculo de la tres Divinas
Personas en el seno Trinitario. El amor es el vínculo que une a todos
los cristianos dentro del seno de la Iglesia. El amor es el vínculo de
unión de toda la Humanidad. Cristo es el Buen Pastor que dio la vida
por amor para que todos seamos uno, unidos a él .
Que los cristianos no seamos cantos rodados que se dejen llevar por la
corriente del mundo, sino piedras unidas a Cristo, piedra angular, y
construyamos la Iglesia para que ésta sea signo de unidad y
credibilidad en el mundo.
6º DÍA
Cristo es el Pastor que nos guía hacia verdes praderas y Cristo es el
alimento . Cristo es el Pastor y el Cordero. Y su ejemplo nos indica lo
que espera de nosotros, los cristianos. Y lo que Dios quiere es que cada
uno sea "pastor" de su hermano. La responsabilidad de los unos sobre
los otros es lo que nos desarrolla como personas y verdaderos hijos
adultos de Dios. Todo lo que hagamos, digamos y pensemos, debe ser para
el verdadero desarrollo del hombre.
¿Tengo algún hermano próximo del cual soy responsable? ¿A cuántas
personas conozco por su nombre propio, como el Buen Pastor conoce a sus
ovejas? Al cabo del día son muchas las personas que pasan por nuestro
lado. Una palabra, una escucha, una sonrisa, una mano tendida, un ceder
el paso, un gesto… Cualquier cosa puede ser una pequeña indicación
que marque el camino para que lleguen al conocimiento de su Padre-Dios .
El camino normal del cristiano no está marcado por circunstancias
especiales, sino en el cotidiano y rutinario vivir diario, donde cada
paso es una oportunidad para dar luz a los demás.
Gracias, Buen Pastor, porque nos colmas de oportunidades para
desarrollarnos. Gracias, Buen Pastor, porque tú siempre estás a
nuestro lado para ayudarnos, suscitándonos la palabra oportuna y el
gesto adecuado hacia el hermano necesitado. María, nuestra Madre, es la
Buena Pastora que nos indica con pocas palabras el camino de su Hijo .
7º DÍA
Penetrar en el corazón del Buen Pastor es perderse en la inmensidad de
un misterio de amor, de misericordia, de generosidad, de sabiduría, de
mansedumbre. Es entrar en el corazón del Padre, del que brota la Vida y
el Amor.
Nos miras, Papá, y no pueden por menos de estremecerse tus entrañas,
cuando nos ves perdidos en manos de pastores asalariados, que sólo
buscan sus propios intereses .
¿Estás en peligro de muerte? El Buen Pastor dará la vida por ti,
extiende la mano. ¿Tienes anemia y te faltan fuerzas? Abre tu boca y
come el mismo cuerpo de Cristo, bebe su sangre y recibe las proteínas
de su palabra. ¿Estás herido y sientes un vacío existencial? Ofrece
tus miserias a Cristo, que él aplicará su corazón misericordioso y te
dará la salud y la alegría de vivir. ¿No entiendes y caminas
despacio? El Buen Pastor no te deja, su paciencia es infinita y quiere
que pongas de tu parte lo que puedas; ¿Estás enfermo y no puedes
caminar? El Buen Pastor te echa sobre sus hombros. ¿Estás perdido y no
sabes qué rumbo tomar en la vida? El Buen Pastor te busca y lo
encontrarás cuando abras los ojos, y lo veas con los brazos abiertos
para abrazarte y celebrar la fiesta de la Eucaristía, donde el Pastor
se hace Cordero y se pone en tus manos.
El cristiano tiene muchas razones para no dejar de alabar y dar gracias
al Señor porque es bueno, porque es eterna su misericordia.